Irán mantiene a Benjamin Netanyahu como objetivo en la operación Promesa Verdadera 4

El 15 de marzo 2026, un comunicado difundido por el portal oficial ligado a la Guardia Revolucionaria iraní reiteró que Benjamin Netanyahu permanece entre los objetivos de su campaña militar. La información, recogida por medios regionales, vinculó esa afirmación a una serie de lanzamientos de misiles que, según Teherán, alcanzaron zonas industriales de Tel Aviv y también instalaciones asociadas a fuerzas estadounidenses en la región.

La nota, publicada por Sepah News y replicada por varios periódicos, subrayó que el mandatario israelí seguirá siendo perseguido «si aún está vivo». Esa formulación, que circuló rápidamente en redes, encendió especulaciones sobre ataques dirigidos, mientras autoridades israelíes negaron evidencias de un intento directo contra el jefe de gobierno.

Reclamación iraní y objetivos declarados

En el comunicado oficial la Guardia Revolucionaria describió la continuidad de sus operaciones dentro de lo que denominó operación ‘Promesa Verdadera 4’, una campaña que, según sus portavoces, busca golpear tanto posiciones israelíes como blancos vinculados a Estados Unidos. El mensaje enfatizó que el liderazgo israelí, y en particular Benjamin Netanyahu, figuraba como prioridad entre los blancos políticos y militares.

Detalles sobre los ataques en Tel Aviv

Según la versión iraní, los lanzamientos afectaron áreas industriales de Tel Aviv, provocando heridos y activación de sistemas de alarma. Fuentes locales reportaron el ingreso de ambulancias y la movilización de bomberos y policía, aunque las autoridades israelíes no confirmaron públicamente que se tratara de un esfuerzo por abatir o capturar a líderes políticos. La ausencia de prueba concluyente sobre un ataque directo al primer ministro alimentó tanto la cautela oficial como la oleada de rumores en redes sociales.

Objetivos vinculados a Estados Unidos

Junto a los impactos en suelo israelí, el comunicado iraní nombró instalaciones militares relacionadas con Estados Unidos: la base aérea de Al-Harir en Erbil (Kurdistán iraquí), la base aérea Ali Al Salem y el campamento Camp Arifjan, ambas en Kuwait. Según la Guardia, esas acciones forman parte de la 52ª oleada de la operación ‘Promesa Verdadera 4’, que se presenta como respuesta a lo que Irán considera agresiones y presencia militar de sus adversarios en la región.

Reacción israelí y ola de desinformación

Ante la difusión del comunicado iraní, la oficina del primer ministro reiteró que Benjamin Netanyahu se encuentra con vida y desempeñando sus funciones habituales. Las autoridades calificaron como falsas las versiones sobre su muerte, señalando que buena parte de la información errónea circuló en redes sociales y fue amplificada por materiales manipulados digitalmente.

Desmentido oficial

El gabinete del primer ministro emitió un comunicado negando cualquier daño al titular del Ejecutivo y recordó a la población y a los medios que no existe confirmación alguna de un ataque directo contra su persona. Ese pronunciamiento buscó cortar la difusión de rumores que habían generado incertidumbre pública y tensiones adicionales en un contexto ya volátil.

Videos manipulados y evidencia engañosa

Parte de la narrativa falsa incluyó un clip que, según especialistas, fue alterado mediante técnicas de video generado por inteligencia artificial. En ese archivo se apreciaban detalles extraños —como dedos adicionales— que fueron citados como prueba por quienes promovían la versión del supuesto fallecimiento. Expertos en verificación digital y las propias autoridades señalaron esas anomalías como indicios de manipulación, y alertaron sobre el creciente uso de inteligencia artificial para crear contenidos verosímiles pero falsos.

Contexto estratégico y perspectivas

La declaración de la Guardia Revolucionaria se inscribe en una escalada sostenida de tensiones entre Irán e Israel, caracterizada por operaciones indirectas, ataques localizados y represalias asimétricas. La mención de la 52ª oleada y la enumeración de blancos tanto en Tel Aviv como en bases con presencia estadounidense subrayan la intención iraní de proyectar capacidad disuasiva y de respuesta regional. Mientras tanto, la circulación de información no verificada complica la percepción pública y eleva el riesgo de malentendidos que podrían intensificar la confrontación.