En el centro del expediente que investiga el token $LIBRA aparecen ahora registros que a juicio de la fiscalía complican la defensa presidencial. El fiscal federal Eduardo Taiano recibió peritajes realizados sobre los dispositivos de Mauricio Novelli, intermediario cercano al entorno de la Casa Rosada, y en esos archivos se documentan múltiples comunicaciones en torno al tuit con que el Presidente promocionó el proyecto el 14 de febrero de 2026. Tras ese posteo, el precio del memecoin se disparó y luego los creadores retiraron los fondos en lo que se investiga como un rug pull, dejando a miles de inversores perjudicados.
Los aparatos de Novelli —celulares, computadoras y discos rígidos— estuvieron bajo custodia judicial desde marzo de 2026, y los peritos de la Dirección de Apoyo Tecnológico (DATIP) recuperaron llamadas, mensajes y archivos que hasta entonces habían sido borrados. Entre los hallazgos figura una anotación que menciona un supuesto acuerdo por US$5 millones con Hayden Davis a cambio del apoyo del Presidente, apuntes que, según reportes, fueron redactados entre fines de octubre y fines de noviembre de 2026. Estas fechas son cruciales porque preceden al tuit promocional y tensionan la versión oficial de desconocimiento.
Las llamadas y el día del lanzamiento
El peritaje muestra que existieron, en las horas previas y posteriores al 14 de febrero de 2026, múltiples comunicaciones entre Novelli y miembros del entorno presidencial. Las piezas recuperadas incluyen al menos ocho llamadas entre Novelli y Javier Milei, además de contactos con Karina Milei, la jefa de gabinete, y otros asesores. En algunas crónicas judiciales se habla de más de veinte comunicaciones entre la noche del 14 y la madrugada del 15, lo que evidencia una actividad intensa cuando estalló el escándalo. La hora del tuit —19:02— coincide con mensajes y llamadas que exponencian la sospecha de coordinación previa al apoyo público.
Actores y mensajes
Además de Novelli y los Milei, aparecen en las pericias interacciones con figuras como Hayden Davis, el promotor del token, y otros involucrados en el lanzamiento desde hoteles de Dallas o cuentas en Singapur. Los registros incluyen borrados de archivos, versiones de comunicados en español e inglés y un archivo titulado «LOI_KELSIER.docx» que Novelli se reenvió el 29 de enero de 2026, justo antes de una nueva reunión entre Davis y el Presidente. Esos elementos muestran que Novelli ejercía un papel de puente y de manejo de mensajes en momentos claves.
Los apuntes y la hipótesis de cohecho
Entre las notas recuperadas del teléfono de Novelli hay un texto donde se consignaría un esquema de pago por US$5 millones en distintas entregas, ligado al respaldo presidencial al proyecto. Aunque las anotaciones no constituyen por sí mismas una prueba definitiva de que Milei aceptó o recibió dinero, los fiscales consideran que refuerzan la hipótesis de cohecho y tráfico de influencias. La existencia de una reunión formal el 30 de enero de 2026 en la Casa Rosada y un pacto confidencial que proponía a Davis como asesor en materia de criptoactivos encajan temporalmente con esos apuntes y complejizan la investigación.
¿Qué prueban las notas?
Las anotaciones sirven para reconstruir una línea temporal coherente entre negociaciones privadas y la acción pública del Presidente, pero requieren cotejo documental y testimonial. Los peritos detectaron facturas, versiones de contratos y comunicaciones borradas que, en conjunto, permiten a la fiscalía avanzar en la pesquisa sobre posibles delitos como abuso de autoridad, estafa y cohecho. Sin embargo, los fiscales aún deben demostrar la entrega efectiva de fondos o la firma de acuerdos vinculantes para consolidar una acusación penal completa.
Repercusiones judiciales y políticas
En el plano judicial, la causa incluye denuncias y menciones en expedientes civiles internacionales —con referencias a beneficios presuntos para el Presidente y su hermana— y provoca la instrucción de posibles faltas graves. En el Congreso, una comisión investigadora de la Cámara de Diputados concluyó que hubo «colaboración esencial» del Ejecutivo en el fraude internacional y recomendó evaluar si existió mal desempeño en el cargo, lo que podría habilitar mecanismos como la acusación política. En paralelo, el Presidente modificó su discurso público desde fines de enero, endureciendo críticas contra sectores empresariales y la oposición, en un giro que algunos analistas vinculan con necesidad de distracción y con la construcción de un relato moralizador frente a la corrupción.
Qué falta por esclarecer
Lo que resta por aclarar incluye pruebas directas de transferencias, la firma o aceptación formal de acuerdos y testimonios que expliquen la cadena de decisiones internas en la Casa Rosada. Si las anotaciones fechadas entre fines de octubre y fines de noviembre de 2026 resultan coincidentes con documentos contractuales, la explicación de ignorancia que brindó el Presidente perdería fuerza. Hasta entonces, la fiscalía y el Congreso avanzan en paralelo y la opinión pública exige respuestas claras: en un escándalo que mezcla criptoactivos, lobby y poder político, la transparencia será determinante para el futuro institucional.



