Interés de conductores de aplicaciones en Baja California por obtener su regularización

En Baja California, los conductores de plataformas están mostrando un creciente interés por la regularización de su actividad. Mario Avendaño Cervantes, presidente del Comité de Organización Local de la Unión Nacional de Trabajadores por Aplicación (UNTA), destaca que esta situación se presenta como una oportunidad para formalizar su labor, especialmente a medida que el Instituto de Movilidad (IMOS) plantea nuevas regulaciones.

Las propuestas incluyen la obligación de que los conductores cuenten con un código QR, un gafete de identificación y la anuencia correspondiente para operar en las aplicaciones. Avendaño considera que esta supervisión es un paso positivo hacia un sistema más organizado, ¿qué implicaciones tendrá esto para el futuro del sector?

Relaciones con las autoridades y empresas

El líder sindical expresa que la relación entre la UNTA y las autoridades de movilidad ha sido favorable, permitiendo un diálogo constructivo. “Aquellos conductores que no cumplan con los requisitos establecidos podrían ser dados de baja de las plataformas”, afirma. Sin embargo, esta medida no debe ser vista como un castigo, sino como un esfuerzo para lograr una regularización eficaz que beneficie a todos los trabajadores.

Impacto de la regularización en el gremio

Desde la perspectiva sindical, Avendaño subraya que existe una clara disposición para avanzar en este proceso regulatorio. Las malas prácticas de algunos conductores afectan negativamente a todo el sector, haciendo esencial que se tomen medidas para mejorar la calidad del servicio. La mayoría de los conductores ha respondido positivamente a la idea de regularizarse, lo que indica que el número de quienes operan fuera de la ley es mínimo.

“Estamos de acuerdo en tener más control sobre quiénes están operando. La gente ha mostrado una buena disposición a regularizarse”, comenta Avendaño. Este cambio podría ayudar a establecer un ambiente de trabajo más seguro y confiable para todos los involucrados.

Desafíos en la relación con las plataformas

A pesar del avance en la comunicación con el gobierno, Avendaño admite que aún no existe una relación directa entre la UNTA y empresas como Uber o Didi. La interlocución se ha llevado a cabo principalmente a través de las autoridades gubernamentales, quienes actúan como intermediarios. “No tenemos relación directa con estas empresas. Nuestro diálogo ha sido con el gobierno, ya que las plataformas no nos han reconocido como interlocutores”, explica.

Esta situación representa un desafío, ya que la falta de comunicación directa limita la capacidad de los conductores para expresar sus inquietudes y necesidades directamente a las empresas. No obstante, Avendaño se muestra optimista sobre el futuro, sugiriendo que tanto las autoridades como las organizaciones están aprendiendo a manejar este nuevo modelo laboral que ha surgido.

Un camino hacia la formalización del sector

La regularización de los conductores de aplicaciones no solo es crucial para la mejora del servicio, sino que también podría servir como modelo para otros sectores laborales emergentes. La disposición para adaptarse y aprender de las experiencias pasadas es fundamental en este proceso. Avendaño concluye que el objetivo es fortalecer la coordinación entre los conductores, el gobierno y las plataformas, lo que permitiría construir un sistema más robusto y eficiente.

El interés de los conductores por regularizarse en Baja California representa un cambio significativo en la percepción del trabajo en plataformas. Con la implementación de nuevas regulaciones y una mayor supervisión, el futuro parece prometedor para quienes buscan un entorno laboral más seguro y organizado.