La etapa de la Copa del Mundo de Clavados prevista para realizarse en el Centro Acuático Metropolitano de Zapopan del 5 al 8 de marzo de 2026 quedó suspendida tras la determinación de World Aquatics. El anuncio oficial señaló motivos relacionados con la imposibilidad de garantizar la participación de todas las delegaciones y la seguridad general del evento, lo que generó una reacción inmediata de autoridades estatales y federales mexicanas.
Desde Jalisco, el gobernador Pablo Lemus afirmó que la negativa de algunas delegaciones, en particular la de China, se basó en problemas logísticos puntuales y en recomendaciones de aseguradoras y federaciones. Paralelamente, la Conade y el CODE Jalisco iniciaron gestiones diplomáticas y deportivas para intentar recuperar la sede o reubicar la etapa en otra plaza nacional.
Motivos de la cancelación y el rol de las federaciones
El comunicado de World Aquatics explicó que nueve federaciones comunicaron su decisión de no viajar a México tras evaluar el contexto de seguridad. Además, dos compañías aseguradoras aconsejaron no asistir al evento luego de su propio análisis de riesgos. Estas decisiones derivaron en la cancelación oficial del evento en Zapopan, pues la organización consideró que no se podía garantizar una competencia representativa y segura.
Influencia de delegaciones clave
En la cadena de decisión, la delegación de China tuvo un peso decisivo: según autoridades locales, los problemas de conectividad aérea y logística para trasladar a su equipo desde Canadá a México habrían precipitado la petición de posponer la parada. Para una disciplina donde la participación china es histórica y determinante, la ausencia de su equipo complicaba la viabilidad del certamen.
Gestiones mexicanas para recuperar la parada
Tras el anuncio, representantes de la Conade, del CODE Jalisco y de la secretaría de Relaciones Exteriores sostuvieron reuniones con World Aquatics para explorar alternativas: reprogramación en otra fecha, traslado a otra ciudad mexicana o implementar medidas extraordinarias de seguridad que permitan asegurar la asistencia. El director de Conade, Rommel Pacheco, informó que se negociaba la posibilidad de celebrar la etapa en Jalisco u otras sedes como Ciudad de México, Veracruz o Yucatán.
Opciones sobre la mesa
Las propuestas contemplaron dos vías principales: primero, intentar convencer a las federaciones que desistieron para que confirmen su asistencia en la misma ventana del calendario o en una semana posterior; segundo, posponer la parada a otra fecha en el calendario internacional. No obstante, las complicaciones surgen por la congestión de eventos deportivos en marzo y por la necesidad de mantener parámetros de clasificación para la Súper Final Mundial en Beijing.
Impacto deportivo y repercusiones internacionales
La suspensión de la etapa de Zapopan implica efectos inmediatos: pérdida de una vitrina internacional para atletas mexicanos y para la promoción turística y deportiva de Jalisco, además de modificar criterios de clasificación. Dado que la parada de Montreal ya se celebró, los resultados de esa etapa tendrán mayor peso para la definición de cupos rumbo a la Súper Final Mundial prevista en Beijing, del 1 al 3 de mayo.
Consecuencias económicas y de imagen
Más allá del plano competitivo, la cancelación acarrea impactos económicos por entradas, logística y operación del evento, así como en la percepción internacional sobre la capacidad del país para albergar competencias. Autoridades federales han señalado que se trabaja para mitigar daños y recuperar el torneo, insistiendo en que existe voluntad política para coordinar con organismos internacionales y con aseguradoras.
Escenario y próximos pasos
El proceso para revertir la decisión o reubicar la fecha sigue en marcha: las autoridades mexicanas mantienen comunicaciones permanentes con World Aquatics, mientras que federaciones y gobiernos evalúan recomendaciones y riesgos. La posibilidad de que la etapa se lleve a cabo en otra sede dentro de México depende de la confirmación de las delegaciones y de la aprobación de las aseguradoras, así como de la disponibilidad en el calendario internacional.
En síntesis, la suspensión de Zapopan por la Copa del Mundo de Clavados abrió una negociación compleja entre organismos deportivos, representantes gubernamentales y federaciones internacionales. El desenlace dependerá de acuerdos logísticos, garantías de seguridad y de la disposición de las delegaciones para competir en territorio mexicano.



