El 16 de enero de 2026, el Servicio Sismológico Nacional de México (SSN) reportó un movimiento telúrico en la región de Veracruz. Este sismo, que se registró a las 15:55 horas, tuvo una magnitud de 4.5 en la escala de Richter y se localizó a 16 kilómetros al sureste de Sayula de Alemán, a una profundidad aproximada de 129.2 kilómetros.
La sismicidad en México es una constante debido a su ubicación geográfica. El país se sitúa sobre varias placas tectónicas, incluyendo la de Norteamérica, Caribe, Cocos, Pacífico y Rivera, lo que contribuye a la actividad sísmica en la región.
La actividad sísmica en México
La razón principal por la que México experimenta tantos temblores es su posición en el Cinturón de Fuego del Pacífico. Este es un área de alta actividad tectónica donde las placas litosféricas interactúan constantemente. La subducción de la placa de Cocos debajo de la placa de Norteamérica es uno de los procesos que genera sismos de gran magnitud.
¿Se pueden predecir los sismos?
A pesar de los avances en la ciencia sismológica, aún no existe un método fiable que permita predecir los sismos con precisión. Las investigaciones continúan, pero la ciencia aún no ha encontrado una manera de anticipar estos fenómenos naturales de forma efectiva.
En el caso del sismo de 4.5 en Veracruz, no se reportaron daños ni heridos, lo cual es un alivio para la población. Sin embargo, es importante estar preparados y conocer las recomendaciones de seguridad ante un sismo.
Recomendaciones para la población
Ante un sismo, la calma es crucial. Es recomendable buscar refugio en un lugar seguro, lejos de ventanas y objetos que puedan caer. Si te encuentras en el interior de un edificio, es fundamental agacharse, cubrirse y sujetarse bajo una mesa o en un rincón interior.
Si estás en la calle durante un temblor, debes alejarte de edificios, postes y estructuras que puedan colapsar. Los vehículos deben detenerse en un lugar seguro, lejos de puentes y construcciones que puedan derrumbarse.
Qué hacer después de un sismo
Una vez que el movimiento ha cesado, es vital verificar si hay heridos a tu alrededor y proporcionar asistencia si es seguro hacerlo. Además, se recomienda mantenerse informado a través de medios de comunicación confiables y seguir las instrucciones de las autoridades locales.
La sismicidad en México es un fenómeno habitual, y el Servicio Sismológico Nacional mantiene un registro de los sismos que ocurren a diario en el país. En la mañana del mismo día del sismo en Veracruz, se registraron otros movimientos telúricos, como un sismo de 5.0 en Guerrero, que también se sintió en varias partes del país.
Conclusión
La actividad sísmica en México es un recordatorio constante de la importancia de estar preparados. Desde la elaboración de un plan familiar de emergencia hasta conocer qué hacer durante y después de un sismo, cada paso cuenta para garantizar la seguridad de todos. La educación sobre estos fenómenos naturales es esencial para minimizar riesgos y proteger a la población.



