El inicio del año 2026 ha traído consigo un notable aumento de la inflación<\/strong> en México, alcanzando un 3.79%<\/strong> anual, según reportes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI<\/em>). Este incremento se debe principalmente al aumento en los precios de productos de uso diario, como los limones<\/strong>, cigarros<\/strong> y tacos<\/strong>, que han registrado un alza significativa en sus costos.
Comparado con diciembre de 2025, cuando la inflación se ubicó en 3.69%<\/strong>, se observa un aumento en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC<\/em>), que pasó de 143.042 a 143.588. Este cambio no solo es evidente en comparación con el mes anterior, sino también con el mismo periodo del año pasado, donde la inflación era de 3.59%<\/strong>.
Principales impulsores de la inflación<\/h2>
Entre los factores que han impulsado el aumento de precios se encuentran los alimentos y el tabaco. En enero, los precios de los limones<\/strong> se dispararon en un sorprendente 21.21%<\/strong>, mientras que los cigarros<\/strong> y plátanos<\/strong> también experimentaron aumentos significativos de 14.51%<\/strong> y 12.96%<\/strong> respectivamente. Estos incrementos están relacionados, en parte, con la implementación de impuestos especiales aprobados en el presupuesto de 2026.
Impacto de los impuestos y salarios<\/h3>
Los nuevos impuestos, como el Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS<\/em>), han contribuido al aumento generalizado de precios en productos como las bebidas azucaradas y el tabaco. Adicionalmente, el aumento del salario mínimo ha ejercido presión sobre los costos laborales, lo que se refleja en los precios de los servicios y bienes de consumo.
En este contexto, el índice de precios subyacente, que excluye productos con alta volatilidad, muestra un aumento del 4.52%<\/strong> anual, alineándose con el repunte de los precios de mercancías y servicios. En detalle, los precios de las mercancías crecieron un 0.92%<\/strong>, mientras que los servicios aumentaron un 0.30%<\/strong>.
Proyecciones y decisiones del Banco de México<\/h2>
El Banco de México (Banxico<\/em>) ha decidido mantener su tasa de interés de referencia en 7.00%<\/strong>, tras varias reducciones en los años anteriores. Esta decisión busca equilibrar la lucha contra la inflación con la necesidad de estimular la economía. Sin embargo, las proyecciones del banco indican que no se espera que la inflación regrese a su meta del 3%<\/strong> antes del segundo trimestre de 2027, lo que representa un retraso notable en comparación con expectativas anteriores.
El INPC<\/em> de enero mostró que, a pesar de la caída de precios en algunos productos, como el transporte aéreo, que disminuyó un 36.64%<\/strong>, la tendencia general sigue siendo hacia el aumento, lo que refleja una economía en tensión. Otros productos, como el chile serrano y la lechuga, también experimentaron caídas significativas, sugiriendo una compleja dinámica de precios en el mercado.
Variaciones regionales en la inflación<\/h3>
La inflación no se ha distribuido de manera uniforme en todo el país. Estados como Yucatán, Quintana Roo y Jalisco han reportado tasas de inflación superiores al promedio nacional. Estos datos indican que las presiones inflacionarias son más fuertes en ciertas regiones, afectando el poder adquisitivo de los consumidores en esas áreas.
A medida que avanzamos en 2026, la inflación en México comienza el año con un aumento notable, impulsada por diversos factores económicos. La combinación de impuestos, aumentos salariales y la presión sobre los precios de los alimentos ha creado un escenario complejo para los consumidores y el banco central. Será fundamental observar cómo evolucionan estas dinámicas y qué medidas se implementarán para mitigar el impacto en la economía.



