En los últimos años, el robo de perros se ha convertido en un fenómeno preocupante en México, afectando a quienes consideran a sus mascotas como un miembro más de la familia. Según datos recientes, este delito ha crecido considerablemente, especialmente en la Ciudad de México, donde se registró un aumento del 34% en el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La situación se vuelve aún más alarmante al observar que el incremento en el robo de perros en la última década alcanza hasta el 125%. Esta tendencia no solo repercute en los dueños de mascotas, sino que también plantea serias interrogantes sobre la seguridad y el bienestar de los animales en el país.
Factores que contribuyen al aumento del robo de perros
Varios factores han sido identificados por expertos como causas de este aumento significativo en el robo de mascotas. Uno de los principales es la creciente demanda de razas populares y costosas. Perros como el Labrador y el Bulldog Inglés se han convertido en objetivos muy codiciados en el mercado negro debido a su alto valor económico.
El mercado negro y la falta de regulación
El mercado ilegal de mascotas juega un rol crucial en este problema. Los delincuentes no solo roban perros para revenderlos, sino que también los utilizan para extorsionar a sus dueños, exigiendo rescates que suelen ser difíciles de afrontar. La ausencia de leyes adecuadas y la debilidad de las sanciones para quienes cometen este delito agravan la situación, permitiendo que estas actividades ilícitas prosperen sin consecuencias significativas.
Razas de perros más vulnerables
No todos los perros son igualmente susceptibles al robo. Informes indican que algunas razas son más propensas a ser blanco de estos delitos. Entre las razas más robadas para la reventa se encuentran el Husky, el Bulldog Francés y el Pomerania. Estas mascotas son no solo populares, sino también tienen un alto valor en el mercado, lo que las hace atractivas para los delincuentes.
Perros utilizados en actividades delictivas
Además, algunas razas como el Rottweiler y el Pitbull son frecuentemente robadas para ser utilizadas en peleas clandestinas, revelando la crueldad que rodea a este tipo de delitos. Este contexto resalta la urgente necesidad de crear conciencia sobre la seguridad de nuestras mascotas y la responsabilidad que tienen los dueños para protegerlas.
Medidas de prevención y acciones legales
Ante el creciente problema del robo de mascotas, es crucial que tanto los dueños como las autoridades adopten medidas proactivas. Legisladores han comenzado a impulsar iniciativas para endurecer las penas por el robo de mascotas, incluyendo la posibilidad de cárcel para los infractores. Mientras estas reformas avanzan, hay acciones que los propietarios pueden implementar de inmediato.
Algunas recomendaciones incluyen:
– Colocar un microchip de identificación en su mascota.
– No dejar a los perros solos en lugares públicos.
– Compartir información sobre robos en redes sociales para crear conciencia y alertar a otros dueños.
– Denunciar de inmediato cualquier robo ante las autoridades competentes.
La seguridad de nuestros animales de compañía es una responsabilidad compartida. Proteger a nuestros perros de este creciente problema requiere una combinación de medidas preventivas y un marco legal más robusto.



