Este verano, la Patagonia enfrenta una crisis devastadora debido a incendios forestales que han consumido más de 36,000 hectáreas de bosques. Los esfuerzos por controlar las llamas son titánicos, con cientos de bomberos desplegados en la lucha contra el fuego, que se intensifica en medio de condiciones climáticas alarmantes.
Uno de los focos más críticos se localiza en el Parque Nacional Los Alerces, en la provincia de Chubut, donde aproximadamente 10,000 hectáreas han sido destruidas. Las autoridades locales han reiterado la gravedad de la situación, lo que ha llevado a un aumento en la movilización de recursos para combatir el avance de las llamas.
Las condiciones climáticas complican la lucha contra el fuego
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, ha advertido sobre la necesidad de incrementar las operaciones de extinción debido a las adversas condiciones climáticas. En un mensaje en la plataforma X, mencionó que el clima extremo ha obligado a las autoridades a intensificar sus esfuerzos. Actualmente, alrededor de 400 bomberos, junto a equipos de voluntarios, personal de salud y fuerzas de seguridad, trabajan en el terreno para contener el fuego.
Fuerzas aéreas limitadas por la densa niebla
Para combatir el fuego desde el aire, se han movilizado 15 aeronaves, incluyendo aviones y helicópteros encargados de lanzar agua sobre los focos de incendio. Sin embargo, la visibilidad reducida por el humo denso ha limitado la efectividad de estas operaciones, lo que ha llevado a los equipos a esperar condiciones más favorables para poder actuar.
Un contexto de sequía y altas temperaturas
La coordinadora del Centro de Operaciones de Emergencia, Laura Mirantes, destacó que la situación es crítica debido a la combinación de altas temperaturas, una prolongada sequía y ráfagas de viento que complican las tareas de extinción. Según sus declaraciones, se están experimentando temperaturas que alcanzan los 30 grados Celsius, con un nivel de humedad del 20% y vientos que exacerban la propagación del fuego.
Además, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego ha emitido una alerta roja por riesgo extremo de incendios en la región, que se mantendrá activa hasta el próximo martes, aumentando así la urgencia de las operaciones de control.
El avance del fuego y sus consecuencias
El incendio en Los Alerces se originó el 9 de diciembre tras un rayo. Aunque comenzó de manera controlada, su propagación se desató en las últimas semanas. Este fuego ha cruzado los límites del parque nacional, amenazando la comunidad de Villa Lago Rivadavia, donde se ha informado de la destrucción de una vivienda y la evacuación preventiva de seis familias.
Un residente local, Raúl, expresó su frustración ante la recurrente situación de incendios en la región, afirmando que el problema se repite cada año. Aunque hay quienes dirigen su enojo hacia los bomberos, él defiende su arduo trabajo en condiciones difíciles, señalando que están luchando contra múltiples focos de incendio al mismo tiempo.
Incendios en el sur de Chile
La situación no es exclusiva de Argentina. Al otro lado de la cordillera de los Andes, Chile también enfrenta una ola de incendios en su zona sur. Datos oficiales indican que hasta el momento, estos incendios han causado la muerte de 21 personas y han arrasado 42,000 hectáreas, afectando a aproximadamente 20,000 residentes. Las regiones más impactadas son Biobío, Ñuble y Araucanía, que se encuentran en una situación similar a la de Patagonia, luchando contra el fuego en un ambiente adverso.



