La tarde del 13 de enero de 2026, un incendio se declaró en una planta procesadora de aserrín situada en la carretera Tijuana-Tecate, justo frente a la colonia El Refugio. Este evento provocó una rápida respuesta de las unidades de emergencia, quienes se encargaron de controlar la situación. A pesar de la magnitud del fuego, las autoridades han confirmado que no se registraron lesionados en el incidente.
Desarrollo del incendio
Según los primeros reportes, el fuego se originó a partir de un acumulamiento de aserrín dentro de las instalaciones. Este material, altamente inflamable, generó una densa nube de humo que fue visible desde varios puntos de la ciudad. La situación llevó a los equipos de emergencia a desplegar recursos significativos para prevenir la propagación del fuego a otras áreas de la planta o a estructuras aledañas.
Movilización de los cuerpos de emergencia
Al menos 15 elementos de bomberos se presentaron en el lugar, donde realizaron maniobras de contención para controlar el incendio. Los trabajadores de emergencias se centraron en evitar que las llamas se extendieran, mostrando un alto nivel de coordinación y profesionalismo. Las autoridades continuaron monitoreando el área mientras se llevaban a cabo las labores para extinguir el fuego y garantizar la seguridad de la comunidad.
Precauciones ante incendios
Este incidente resalta la importancia de estar preparados ante situaciones de riesgo de incendios. Con condiciones climáticas que pueden favorecer la propagación de fuego, es fundamental que la población tome medidas preventivas. La Protección Civil ha emitido recomendaciones para evitar que situaciones como esta se repitan. Por ejemplo, se aconseja evitar el almacenamiento de materiales inflamables en zonas propensas a incendios.
Recomendaciones para la comunidad
Las autoridades instan a los ciudadanos a ser responsables y a seguir ciertas pautas para prevenir incendios. Por ejemplo, no arrojar basura ni materiales inflamables en áreas públicas o terrenos baldíos. También es esencial mantener una distancia segura al encender fogatas y asegurarse de apagarlas completamente antes de abandonar el lugar.
De igual manera, los agricultores y propietarios de terrenos deben estar atentos a la acumulación de combustibles y contar con medidas de seguridad como piletas de agua. Solicitar capacitación en prevención de incendios puede ser un paso crucial para proteger tanto a la comunidad como a las propiedades.
Conclusión
El incendio ocurrido en la planta procesadora de aserrín en Tijuana ha sido un recordatorio de los riesgos asociados con este tipo de instalaciones. La rápida respuesta de los cuerpos de emergencia ha sido fundamental para mitigar los efectos del siniestro, asegurando que no haya personas heridas. La comunidad debe permanecer alerta y preparada para enfrentar situaciones similares, tomando en cuenta las recomendaciones de las autoridades para protegerse y proteger su entorno.

