imputan por terrorismo a manifestantes tras enfrentamientos en el Congreso

El Gobierno imputó por terrorismo a 17 personas tras incidentes en una protesta frente al Congreso

El Gobierno argentino presentó una denuncia penal en la que se imputan cargos por terrorismo a 17 personas por los disturbios ocurridos durante una protesta contra una propuesta de reforma laboral. El hecho ocurrió en las inmediaciones del Congreso, donde según fuentes oficiales manifestantes atacaron a las fuerzas de seguridad con proyectiles y artefactos incendiarios.

Quiénes son los acusados y qué pidió el Ejecutivo

El Ministerio de Seguridad difundió los nombres de las 17 personas señaladas y solicitó órdenes de detención. La presentación, firmada por la dirección de regulación y legislación del ministerio, señala que los hechos exceden el marco de la protesta pacífica y requieren tratamiento penal agravado.

El jefe de gabinete, en una publicación oficial, describió las conductas como con “características terroristas” y pidió penas acordes a los actos denunciados. Las autoridades sostienen que identificaron a los principales instigadores y solicitaron su captura.

Estado procesal y respuesta institucional

Según la documentación remitida a la justicia, los imputados fueron individualizados por nombre y apellido. Hasta el momento, las autoridades informaron que no todos están detenidos; se ordenaron órdenes de captura y la fiscalía debe disponer medidas cautelares.

La ministra de Seguridad calificó a los responsables como instigadores y aseguró que se hará “lo necesario” para llevarlos ante la justicia. Sectores sindicales y sociales anticiparon cuestionamientos por la calificación penal elegida.

Cómo se desarrolló la protesta y qué desencadenó la violencia

La movilización se realizó en el contexto del debate por un proyecto de reforma laboral aprobado en el Senado y pendiente en la Cámara de Diputados. El texto propone cambios en contratación, indemnizaciones, derechos de huelga, jornada laboral y vacaciones.

Fuentes oficiales describen que la marcha, convocada por agrupaciones sindicales, comenzó de forma pacífica y se volvió violenta al acercarse al Congreso. Un sector con el rostro cubierto habría arrojado piedras y botellas incendiarias contra la policía, que repelió con gases lacrimógenos y balas de goma. El saldo incluyó agentes heridos y detenciones breves de manifestantes.

Repercusiones legales y sociales

La calificación de los hechos como terrorismo agrava la imputación y añade consecuencias procesales severas. Legalmente, ello puede acarrear penas mayores y medidas de investigación más amplias.

En el ámbito social y sindical, la etiqueta genera debate sobre la línea entre criminalización de la protesta y represión de actos violentos. Organizaciones del sector anuncian movilizaciones y medidas de protesta si la causa avanza con esa figura penal.

Qué sigue: la vía judicial y el trámite parlamentario

La causa continuará su curso en el fuero correspondiente; la definición sobre detenciones y medidas cautelares dependerá de la decisión judicial. La fiscalía y los tribunales evaluarán la evidencia aportada por el Ministerio de Seguridad.

El Ministerio de Seguridad difundió los nombres de las 17 personas señaladas y solicitó órdenes de detención. La presentación, firmada por la dirección de regulación y legislación del ministerio, señala que los hechos exceden el marco de la protesta pacífica y requieren tratamiento penal agravado.0

El Ministerio de Seguridad difundió los nombres de las 17 personas señaladas y solicitó órdenes de detención. La presentación, firmada por la dirección de regulación y legislación del ministerio, señala que los hechos exceden el marco de la protesta pacífica y requieren tratamiento penal agravado.1