Desde el 1 de julio de 2026, Baja California Sur ha puesto en marcha una tarifa turística llamada «Embrace It». Esta nueva medida obliga a los visitantes mayores de 12 años a abonar 470 pesos (actualmente 488 pesos, aproximadamente 28 dólares) al ingresar al estado desde el extranjero y permanecer más de 24 horas. El proceso de pago se realiza a través de un portal digital, donde los turistas reciben un código QR como comprobante.
A pesar de los objetivos loables de esta tarifa, que busca financiar la conservación ambiental y mejorar la infraestructura turística, la respuesta de los visitantes ha sido tibia. Los Cabos, reconocido como el destino turístico más caro de México, ya enfrenta múltiples impuestos locales y regionales. Esto ha llevado a muchos turistas a ignorar la tarifa debido a una falta de aplicación consistente.
El impacto de los impuestos en los turistas
La mayoría de los turistas internacionales que llegan a Baja California Sur (cerca del 83.2% en 2026) se dirigen exclusivamente a Los Cabos. Esto convierte a la tarifa «Embrace It» en un impuesto para los viajeros de esta zona. Desde el momento en que compran sus boletos de avión, los turistas ya enfrentan costos adicionales, como un recargo de 42 dólares por la visa turística necesaria para ingresar a México.
Impuestos en el hospedaje
Una vez que los turistas llegan a Los Cabos, los impuestos siguen acumulándose. Al registrarse en los hoteles, deben pagar un 4% de impuesto sobre hospedaje, destinado a financiar el Consejo de Turismo de Los Cabos y mejorar la infraestructura. A esto se suma el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que es del 16% sobre tarifas de habitación, alimentos y otros servicios del hotel.
Sin embargo, esto no es todo. En hoteles de lujo como el Montage Los Cabos, las tarifas impositivas pueden ser notablemente más altas que en otros alojamientos más económicos en Cabo San Lucas o San José del Cabo. En total, los impuestos en la estancia hotelera pueden alcanzar hasta el 30%.
Costos adicionales y la reacción de los turistas
Los Cabos no solo ostenta las tarifas hoteleras más altas del país, con un promedio de 596 dólares por noche en la Ruta Escénica, sino que los impuestos correspondientes pueden superar los 175 dólares por una sola noche. Para aquellos que planean quedarse una semana, los impuestos podrían sumar más de 1,000 dólares en costos adicionales.
Incluso los alquileres a través de plataformas como Airbnb no están exentos; los impuestos han aumentado un 600% en 2026. Aún más, los turistas que llegaban en cruceros solían evitar estos impuestos, pero desde julio de 2026, se estableció una tarifa de 5 dólares por persona, que aumentará en los años siguientes.
La preocupación entre los locales
No solo los turistas se sienten abrumados por estos gravámenes; también los trabajadores del sector turístico en Los Cabos están alarmados. Muchos advierten que si los turistas se sienten abrumados por tanto impuesto, podrían optar por otros destinos más asequibles. Agustín Olachea Nogueda, un líder de la Asociación de Empresas de Hotel y Turismo en La Paz, ha expresado su preocupación sobre cómo esto podría afectar el flujo de visitantes.
Los comentarios de un gerente de hotel en Los Cabos reflejan este sentimiento: «No se trata de la cantidad de impuestos, sino de cómo se apilan sin una explicación clara o beneficios visibles. Los turistas no deberían sentirse como cajeros automáticos.» Esta acumulación de impuestos, que incluye la tarifa de crucero y el impuesto de «Embrace It», ha comenzado a convertirse en una carga notable para los visitantes.
Problemas con la aplicación de la tarifa «Embrace It»
La implementación de la tarifa «Embrace It» ha suscitado dudas, especialmente al compararla con el VISITAX de Quintana Roo, que ha enfrentado varios problemas operativos. Esta tarifa, basada en la misma tecnología de procesamiento de pagos, ha tenido fallos que podrían anticipar dificultades similares para Los Cabos. La falta de un sistema de aplicación efectivo ha llevado a que muchos turistas ignoren el pago, especialmente los más jóvenes.
A pesar de los objetivos loables de esta tarifa, que busca financiar la conservación ambiental y mejorar la infraestructura turística, la respuesta de los visitantes ha sido tibia. Los Cabos, reconocido como el destino turístico más caro de México, ya enfrenta múltiples impuestos locales y regionales. Esto ha llevado a muchos turistas a ignorar la tarifa debido a una falta de aplicación consistente.0



