Impacto de las Políticas Migratorias de EE. UU. en las Remesas Enviadas a México

Después de más de una década de crecimiento ininterrumpido, el flujo de remesas hacia México enfrenta una dura realidad en 2026. Las políticas migratorias y financieras más estrictas implementadas en Estados Unidos han tenido un impacto negativo en la economía nacional. Especialistas de la Universidad de Guadalajara han analizado esta situación, indicando que no se trata de una simple fluctuación, sino de un choque estructural.

El doctor Clemente Hernández Rodríguez, investigador del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA), ha señalado que el cierre de 2026 trajo consigo una recepción de aproximadamente 60.8 mil millones de dólares, lo que representa una disminución de casi 3 mil millones en comparación con el año anterior. Esta tendencia también ha afectado significativamente al estado de Jalisco, que ha experimentado una contracción cercana al 10% en el segundo semestre.

Impacto en la economía regional

En Jalisco, la situación es alarmante. A pesar de seguir siendo uno de los principales receptores de remesas en el país, con un 8.3% del total nacional, las comunidades más vulnerables están sintiendo el peso de esta caída. Según Hernández Rodríguez, mientras que ciudades como Guadalajara y Zapopan tienen economías diversificadas, muchos municipios rurales dependen de las remesas como su principal fuente de ingreso.

Remesas como sustento básico

Localidades como Unión de Tula y Ojuelos han reportado remesas per cápita que alcanzan los 1,300 dólares trimestralmente. En estos lugares, las remesas no son un complemento, sino el salario base de muchas familias. Se estima que por cada migrante deportado a Jalisco, el estado pierde un flujo directo de 4,800 dólares anuales, lo que incrementa el riesgo de pobreza en estas comunidades.

La doctora Luz Alicia Jiménez Portugal, también investigadora en el CUCEA, ha advertido sobre el impacto de un nuevo arancel del 1% por cada transferencia de remesas. Esto ha llevado a los emisores a enviar cantidades menores o a optar por plataformas digitales para evitar costos adicionales.

Perspectivas futuras y recomendaciones

El panorama para 2026 no es prometedor. Las proyecciones indican que los flujos de remesas continuarán siendo afectados por las políticas migratorias restrictivas de Estados Unidos. El Banco Mundial ha señalado que, aunque la caída de las remesas en 2026 fue del 5%, el crecimiento para los años venideros será escaso, con expectativas de menos del 2% en comparación con las tasas anteriores de 5 a 7%.

Estrategias gubernamentales

Para mitigar el impacto de esta crisis, los académicos de la Universidad de Guadalajara han propuesto varias acciones. Entre ellas, se destaca la necesidad de implementar programas de transferencia directa en los diez municipios más afectados y la creación de Nodos de talento que faciliten la reintegración de deportados, aprovechando sus habilidades técnicas para el desarrollo económico local.

Además, se aconseja a las familias y al sector privado evitar la especulación con el tipo de cambio y fomentar un cambio de remesas de consumo hacia remesas de inversión, siempre que sea posible el envío. Esto podría ayudar a estabilizar un poco la economía de las familias que dependen de estas transferencias.

La caída de las remesas en 2026 representa un desafío significativo para México y, en particular, para regiones como Jalisco. Con políticas migratorias cada vez más restrictivas en Estados Unidos, es fundamental que tanto el gobierno como la sociedad civil encuentren soluciones innovadoras para enfrentar esta nueva realidad económica y proteger a las comunidades más vulnerables.