Hilda Palafox presenta su primera exhibición individual en la Sean Kelly Gallery de Nueva York. La muestra, titulada De Tierra y Susurros, permanece abierta hasta el 21 de febrero de 2026. Combina pintura y escultura en cantera para explorar el vínculo entre el cuerpo, la memoria y el paisaje.
¿Por qué importa esta exposición?
La serie funciona como un archivo visual que evoca prácticas, símbolos y sensaciones ligadas a la tierra. Sus obras no buscan solo efecto estético; plantean una lectura crítica sobre la relación entre lo humano y lo no humano.
Una paleta como territorio
La elección cromática es deliberada: tonos terrosos que actúan como lenguaje y metáfora de un territorio violado. Las grietas y superficies erosionadas aparecen como huellas históricas y, a la vez, como posibilidades de transformación.
Materia y resistencia
Palafox trabaja la materia pictórica para que lo fragmentado no sea únicamente signo de daño. Las fisuras y manchas se conciben como puntos de tensión donde puede germinar la renovación.
El cuerpo como archivo
El cuerpo femenino reaparece en la obra como herramienta de conocimiento, no como objeto. Los motivos dialogan con la cosmogonía latinoamericana, en resonancias visuales que remiten a rituales, ofrendas y saberes desplazados.
Vínculos con la tradición
La escala y cierta monumentalidad recuerdan a los muralistas mexicanos, pero Palafox reinterpreta ese legado desde una perspectiva femenina y contemporánea. Su práctica incluye además cerámica, textiles y dibujo.
Pausar como estrategia política
La muestra propone la pausa y la escucha como gestos políticos frente a la urgencia productiva y el consumo continuo. El montaje invita a reducir el ritmo y permitir que la obra active reflexiones sobre cuidado y sustentabilidad.
Contexto internacional
La exhibición llega en un momento de creciente visibilidad del arte latinoamericano en Estados Unidos. En paralelo, la antología de Graciela Iturbide, presentada por la Fundación Mapfre, recorre instituciones norteamericanas con más de 150 fotografías.
De Tierra y Susurros propone un encuentro entre tradición y contemporaneidad. La muestra plantea que la contemplación y la atención son herramientas para imaginar otras formas de habitar el planeta. Permanecerá en la Sean Kelly Gallery, Nueva York, hasta el 21 de febrero de 2026.



