La situación en la vía Panamericana que conecta Pasto con Popayán y el interior del país se ha convertido en un foco de preocupación para los gremios de Nariño. En los últimos tres años, más de 200 vehículos han sido robados y otros 100 secuestrados, según las alarmantes cifras presentadas por el Consejo Gremial y Empresarial de Nariño.
Esta crisis no solo afecta la seguridad vial sino que también ha golpeado duramente la economía regional. Más de 1.600 empresas han cerrado sus puertas en lo que va del año, dejando a miles de personas sin empleo y sin acceso a servicios básicos.
Inseguridad y bloqueos en la vía Panamericana
La vía Panamericana ha sido escenario de más de 190 bloqueos en los últimos tres años, según el informe presentado por los gremios. Esta situación ha generado pérdidas millonarias para los transportadores, comerciantes, agricultores y ganaderos de la región.
Además, la crisis humanitaria se ha agravado. En 2026, Nariño concentró el 7.3 por ciento de los desplazamientos forzados en Colombia, y el 19 por ciento de las víctimas fueron niños. La falta de acceso a servicios de salud y medicamentos ha empeorado la situación.
Impacto ambiental y crisis arancelaria
El informe de las Naciones Unidas revela que en Nariño hay 65.000 hectáreas de cultivos ilícitos, y la minería ilegal avanza sin control. Una sola explotación ilegal ha arrasado con 68.000 árboles, afectando gravemente el medio ambiente.
La crisis arancelaria entre Colombia y Ecuador también ha golpeado la economía de los nariñenses, especialmente en la frontera. El cierre de negocios y actividades comerciales durante cuatro meses ha dejado a muchas familias en una situación crítica.
Proyectos estratégicos y llamado al Gobierno
Los gremios han cuestionado el poco avance en los proyectos estratégicos que Nariño necesita, como la doble calzada Pasto-Catambuco, la vía Pasto-Estanquillo y la modernización del Puerto Pesquero de Tumaco.
Arturo Ortega Cornejo presidente del Consejo Gremial y Empresarial de Nariño, enfatizó que la región necesita ser escuchada y priorizada. ‘No estamos hablando únicamente de una carretera. Estamos hablando de competitividadconectividadempleoinversiónseguridad vial y desarrollo para toda una región’, recalcó.
Por su parte, Alejandra Lozano directora de Camacol seccional Nariño, señaló que el sector de la construcción ha perdido 2.500 puestos de trabajo en el último año, con un decrecimiento del 28.6 por ciento en ventas y una reducción del 37.6 por ciento en ofertas. La informalidad en Nariño asciende al 88 por ciento, lo que subraya la necesidad de reactivar la economía.



