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4 junio 2026

Gran noche de rock en las Fiestas del Pitic: Molotov y El Tri congregan a 55 mil asistentes

Más de 55 mil personas disfrutaron del rock, el folclor y el pop en la segunda noche de las Fiestas del Pitic en Hermosillo

Gran noche de rock en las Fiestas del Pitic: Molotov y El Tri congregan a 55 mil asistentes

La segunda jornada de las Fiestas del Pitic 2026 convirtió el centro histórico de Hermosillo en un gran escenario donde confluyeron generaciones y estilos. Más de 55 mil personas se distribuyeron entre los distintos foros de la ciudad, dando forma a una velada que combinó música popular, protesta y celebración cívica en torno al 326 aniversario de la capital sonorense.

El reparto de público dejó cifras destacadas: el Foro Rosales concentró a cerca de 40 mil asistentes, la Plaza Alonso Vidal registró alrededor de 12 mil, y el Foro Bicentenario atrajo aproximadamente a 3 mil 500. Ese mosaico de escenarios permitió que el rock, el pop y los actos culturales convivieran simultáneamente en una noche de gran afluencia.

Molotov: potencia, sátira y conexión inmediata

La primera puesta en escena de la velada en el Foro Rosales estuvo a cargo de Molotov, que subió al escenario poco después de las ocho de la noche, comenzando su actuación a las 20:12. Desde el inicio, la banda mezcló riffs contundentes con letras de crítica social, provocando una respuesta enérgica del público cuya intensidad se mantuvo durante todo el set. Temas como «Gimme Tha Power», «Frijolero» y «Rastamandita» fueron coreados por miles, y la agrupación cerró su participación con la esperada «Puto», que selló una presentación de casi dos horas y media de emoción acumulada.

Reacción del público y anécdotas

Entre la multitud hubo seguidores que viajaron desde otros municipios para ver a la banda en primera fila. Aficionados procedentes de Nogales y Empalme esperaron desde la mañana para garantizar un buen lugar; algunos relataron haber llegado desde el mediodía y quedarse en la plaza toda la tarde para no perderse a sus ídolos. El ambiente, marcado por saltos, coros y pancartas, confirmó la vigencia de la protesta musical como un elemento de identificación en conciertos masivos.

El Tri: himnos, tradición y fiesta popular

Cuando la noche avanzó, el escenario volvió a llenarse con la presencia de El Tri, liderado por Álex Lora, que transformó el Foro Rosales en una celebración del rock urbano mexicano. Con clásicos como «Las Piedras Rodantes», «Triste Canción» y «Pobre Soñador», la banda generó un coro masivo que mezcló nostalgia y reivindicación. La entrega del público y los mensajes interculturales y sociales durante el concierto subrayaron la dimensión histórica del evento dentro de la ciudad.

La química en el escenario

El set de El Tri mostró la química entre los músicos y su capacidad para leer al auditorio; la banda alternó pasajes de celebración con reflexiones breves que fueron celebradas por la audiencia. La conjunción de músicos como Rafael Salgado y Óscar Zárate reforzó el sonido clásico de la agrupación, manteniendo una comunicación constante con los asistentes y consolidando la noche como una de las más memorables de la fiesta.

Contexto cultural y cierre del festival

Más allá de los conciertos estelares, las Fiestas del Pitic 2026 reunieron a más de 1,500 artistas en 20 foros del Centro Histórico, integrando teatro, danza, foros universitarios y expresiones populares. El programa continuó hasta el 24 de mayo, con artistas destacados como Carlos Rivera presentándose el 23 de mayo y Grupo Frontera cerrando el festival el 24 de mayo. Esta programación múltiple reafirmó el evento como un espacio de encuentro entre tradición, cultura contemporánea y música masiva.

En síntesis, la segunda noche dejó claro que el rock sigue siendo un vehículo de unión y expresión en Hermosillo, capaz de convocar a decenas de miles y de dialogar con otras manifestaciones artísticas dentro de una celebración que festeja la historia y la vida cultural de la ciudad.

Autor

Martina Marchesi

Martina Marchesi dirigió el equipo que cubrió el plan urbanístico de Florencia, apoyando una línea editorial basada en el análisis documental. Subdirectora, lleva un detalle personal reconocible: un mapa manuscrito de los barrios florentinos en su agenda.