Gallardo se despide de River: último encuentro en el Monumental tras una racha negativa

En un comunicado breve y cargado de emoción, Marcelo Gallardo confirmó que dejará su puesto como entrenador de River Plate y que dirigirá un último encuentro en el estadio Monumental. El anuncio se realizó mediante un video grabado en los alrededores del predio de entrenamiento, donde el técnico se mostró con la voz entrecortada y agradeció el respaldo de la institución y de sus hinchas.

La decisión pone fin a una segunda etapa en el club que comenzó en agosto de 2026 y había sido percibida por muchos como la búsqueda de recuperar viejos éxitos. Tras la derrota ante Vélez Sarsfield en Liniers, Gallardo optó por dar un paso al costado y confirmar que el partido contra Banfield por la séptima fecha del Apertura será su despedida en Núñez.

Motivos y contexto de la salida

En su mensaje, Gallardo reconoció que las cosas «no salieron como se habían planificado» y expresó su dolor por no alcanzar los objetivos trazados. Esa autocrítica se enmarca en una serie de resultados adversos: la eliminación de la lucha por el título en 2026 sin conquistar trofeos, la ausencia en la próxima Copa Libertadores y una racha reciente de derrotas que encendió las alarmas en la dirigencia y en el público.

Desde su regreso, el entrenador acumula un registro de 35 victorias, 32 empates y 18 derrotas, cifras que contrastan con su primer ciclo de ocho años, durante el cual ganó 14 títulos. Esa etapa dorada dejó una huella tan profunda que hoy la comparación con la nueva etapa resultó inevitable y en buena medida implacable.

Situación deportiva y críticas

Los números recientes explican en parte la presión: River sufrió 12 derrotas en sus últimos 20 partidos entre competencias domésticas, el peor registro entre los equipos de la máxima categoría en ese lapso. El equipo también mostró falencias ofensivas al convertir apenas 4 goles en 6 partidos de liga, sin que los delanteros aportaran gritos para las estadísticas, un déficit que potenció las críticas hacia las decisiones en el armado del plantel.

Inversiones y expectativas

La gestión deportiva bajo la dirección técnica de Gallardo contó con un respaldo económico significativo: durante su mandato el club destinó más de US$70 millones en incorporaciones, con el objetivo de construir un plantel competitivo acorde con las exigencias de River. Sin embargo, esos desembolsos no se tradujeron en el rendimiento esperado, lo que alimentó cuestionamientos sobre la planificación y la dirección deportiva.

Lesiones y ausencias clave

Para el partido despedida ante Banfield, Gallardo no podrá contar con dos figuras históricas: Juan Fernando Quintero y Franco Armani, ambos lesionados. Ambos forman parte de aquel plantel que ganó la Copa Libertadores en Madrid en 2018, un recuerdo que hoy contrasta con la coyuntura actual del equipo.

Reacciones institucionales y futuro

La conducción presidida por Stefano Di Carlo había mostrado confianza en el entrenador incluso extendiéndole el contrato hasta diciembre de 2026, una decisión que buscaba dar continuidad a un proyecto. A pesar de ese respaldo formal, la acumulación de resultados adversos terminó por torcer el rumbo y precipitar la salida.

Gallardo concluyó su mensaje con palabras de gratitud hacia la institución y la afición, y deseó que el club continúe creciendo y recuperando el buen juego en el corto plazo. Asimismo, dejó claro que continuará su carrera en otro destino, por lo que su marcha abre un capítulo definitivo en la historia reciente de River, con interrogantes sobre el reemplazo y la dirección futura del proyecto deportivo.

Impacto en la tabla y competencias

En el presente certamen, River atraviesa una fase complicada en la que figura décimo en su zona y en el puesto 21 de 30 en la tabla general, métricas que subrayan la necesidad de una revisión profunda del plantel y del cuerpo técnico. Además, el equipo deberá conformarse con disputar la Copa Sudamericana en lugar de la Libertadores, un objetivo menor para una institución acostumbrada a pelear por los torneos más importantes de la región.

La despedida en el Monumental ante Banfield será más que un partido: será el cierre simbólico de un vínculo de décadas entre un técnico y su club, marcado por triunfos históricos en un ciclo y por frustraciones en otro. La atención ahora se volcará a la designación del sucesor y a las decisiones estratégicas que adopte la dirigencia para recuperar el rumbo deportivo.