Fiscales federales de EE. UU. abren pesquisas preliminares contra Gustavo Petro

El 20 de marzo de 2026 The New York Times publicó que al menos dos fiscales federales de Estados Unidos han abierto indagaciones preliminares relacionadas con el presidente Gustavo Petro. Según el reportaje, las pesquisas se desarrollan en las oficinas del DOJ en Manhattan y Brooklyn, y están apoyadas por agentes especializados, entre ellos la DEA y la rama investigativa HSI.

Las averiguaciones, en una etapa inicial, examinan posibles reuniones entre el mandatario y presuntos narcotraficantes, así como eventuales aportes del crimen organizado a su campaña presidencial. Fuentes citadas por la prensa indican que, por ahora, no existen cargos formales y que las fiscalías trabajan de forma independiente en sus respectivas jurisdicciones.

Alcance de las pesquisas y actores involucrados

Según la información pública, las pesquisas incluyen fiscales con experiencia en tráfico internacional de drogas y agentes de agencias federales. El trabajo de campo estaría siendo apoyado por la DEA y por HSI, la cual suele colaborar en casos transnacionales relacionados con contrabando y redes criminales. Los investigadores buscan evidencias sobre supuestos contactos y movimientos financieros que pudieran conectar a la campaña con redes delictivas.

Qué investigan los fiscales

Entre los puntos que analizan los equipos está la posible existencia de reuniones con narcotraficantes y la recepción de donaciones irregulares durante la campaña presidencial. Estas líneas de investigación pretenden determinar si hubo intercambio de recursos, instrucciones o negociación que involucrara a actores ilícitos, y si esos hechos podrían configurar delitos federales en territorio estadounidense.

Rol de la DEA y HSI

La participación de la DEA apunta a la dimensión de control de drogas y al seguimiento de flujos internacionales; por su parte, HSI aporta capacidades en investigación de movilidad, bienes y transacciones vinculadas al crimen organizado. En este contexto, las agencias contribuyen con inteligencia y apoyo operativo a las fiscalías de Manhattan y Brooklyn.

Contexto diplomático entre Estados Unidos y Colombia

Las pesquisas llegan en un momento de tensión entre ambos países que se profundizó desde enero de 2026, cuando surgieron disputas públicas entre los gobiernos de Donald Trump y Gustavo Petro. La relación pasó por episodios como la negativa de Colombia a recibir vuelos con personas deportadas desde Estados Unidos y la posterior imposición de sanciones por parte de Washington.

En 2026 se registraron medidas que incluyeron la inclusión de funcionarios en listas de la OFAC, bloqueo de activos y revocación de visas; en septiembre de 2026, según reportes, la visa del presidente Petro fue revocada temporalmente. Estas acciones añadieron un trasfondo ya tenso que podría verse afectado por las nuevas indagaciones.

Posibles efectos políticos y próximos pasos

Por el momento, las pesquisas se describen como fase preliminar y no hay confirmación pública de cargos. Sin embargo, la sola existencia de investigaciones federales en Estados Unidos tiene un impacto político inmediato: genera incertidumbre sobre la cooperación bilateral en seguridad y migración y alerta a observadores nacionales e internacionales sobre la estabilidad de la agenda conjunta.

Las fuentes oficiales, incluido el DOJ y el gobierno de Colombia, no han emitido declaraciones detalladas; medios también han referido que la DEA llegó a designar al mandatario como objetivo prioritario según la agencia Associated Press, información que aumentó la atención mediática. En los próximos días se espera mayor claridad si las fiscalías avanzan hacia cargos formales o cierran las indagaciones por falta de pruebas.

Qué seguirán observando los analistas

Los expertos en política y diplomacia seguirán de cerca tres elementos: la evolución de las pesquisas en Manhattan y Brooklyn, cualquier medida adicional de sanciones desde Washington y las respuestas oficiales del gobierno colombiano. La combinación de investigación criminal y relaciones exteriores convierte este episodio en un asunto de alta sensibilidad regional.

En síntesis, la información divulgada el 20 de marzo de 2026 coloca al presidente Gustavo Petro en el centro de investigaciones federales en EE. UU., pero la ausencia de cargos y el carácter preliminar de los procesos hacen que, por ahora, el desarrollo del caso dependa de nuevas evidencias y decisiones de las fiscalías competentes.