La Finalissima que medirá a Argentina y España llega con expectativas altas y debate por la fecha elegida. El partido se disputará el 27 de marzo de 2026 en el Estadio Lusail de Qatar y se presenta como un cruce intercontinental entre los vencedores de la Copa América y la Eurocopa. Más allá del valor deportivo, el choque despierta opiniones divididas sobre su conveniencia en el calendario previo a la Copa del Mundo.
En términos deportivos, ambos combinados llegan respaldados por títulos recientes: Argentina conquistó la Copa América 2026 y España se impuso en la Eurocopa 2026. La organización confirmó sede y horario y queda por resolver el aspecto competitivo y la preparación de los planteles en la antesala del Mundial 2026.
Fecha, sede y horario: lo confirmado
La Federación confirmó que la final se jugará el 27 de marzo de 2026 en el Estadio Lusail, Qatar. El duelo tendrá lugar por la tarde según el huso horario de Argentina y representa una convocatoria internacional que remonta el formato que enfrenta a los campeones continentales. Esta elección de cancha busca ofrecer un escenario neutro y con infraestructura de primer nivel.
Hora y transmisión
El encuentro está programado para las 15:00 (hora de Argentina), un horario pensado para facilitar la llegada de audiencias en América y Europa. Las señales oficiales y los derechos de televisación esperan garantizar cobertura amplia, aunque la programación final puede variar según acuerdos locales de cada territorio.
Cómo llegan Argentina y España
Argentina accede al partido tras ganar la Copa América 2026, torneo en el que se impuso a Colombia por 1-0 en la final. Ese camino incluyó cinco victorias y un empate decidido por penales; Lautaro Martínez fue la figura goleadora del certamen con cinco tantos, incluido el tanto que definió la final. Adicionalmente, la Albiceleste llega como vigente campeón del mundo, condición que refuerza la importancia del duelo.
El estado de la selección española
España llega como monarca de la Eurocopa 2026, tras vencer 2-1 a Inglaterra en la final de Berlín con goles de Nico Williams y Mikel Oyarzabal. La Roja mantiene una base sólida y un proyecto técnico liderado por Luis de la Fuente que busca consolidar su estilo competitivo de cara al ciclo mundialista.
Reacciones y controversia sobre la fecha
La elección del 27 de marzo generó reparos desde el entorno argentino. Lionel Scaloni, entrenador de la selección albiceleste, expresó su preferencia por no disputar esta final tan cerca del Mundial. Su argumento subraya el riesgo de sobrecargar el calendario y la necesidad de priorizar la planificación física y táctica hacia la Copa del Mundo.
En contraste, Luis de la Fuente, director técnico de España, remarcó el valor deportivo del enfrentamiento: para él, jugar este tipo de partidos de alto nivel es una oportunidad valiosa y también un reencuentro personal con colegas y rivales. Las posturas ilustran la tensión entre preparación prudente y el atractivo competitivo del choque.
Postura institucional
Los dirigentes de las confederaciones también se manifestaron. Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, definió la Finalissima como un acontecimiento que simboliza cooperación entre confederaciones y una oportunidad histórica para los aficionados. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, destacó que el partido demuestra el alcance global del fútbol y celebró la unión entre continentes en un evento de alto prestigio.
Antecedentes entre ambos seleccionados
El historial reciente registra partidos con resultados dispares. En la Finalissima anterior, celebrada en 2026, Argentina goleó 3-0 a Italia en Wembley. En cuanto a enfrentamientos directos, la última vez que Argentina y España se midieron oficialmente fue en marzo de, en un amistoso en Madrid que terminó 6-1 a favor de la Roja, un resultado contundente que sigue presente en la memoria de ambos equipos.
El cruce del 27 de marzo funcionará como un termómetro competitivo y un ensayo de alto nivel antes del Mundial 2026. Más allá del marcador, servirá para evaluar jugadores, táctica y la respuesta física de las plantillas en un contexto exigente.



