Un episodio grabado y difundido en redes sociales el 02/03/puso en el centro a la feria de San Telmo tras la expulsión de una artesana identificada como Karina. En el material se observan gritos contra ella y consignas que mezclan posiciones políticas con insultos por su pertenencia religiosa, lo que derivó en una reacción inmediata de las autoridades porteñas y de referentes públicos.
Según el registro audiovisual, el conflicto se originó cuando una expositora colgó una bandera de Palestina en su puesto y Karina pidió que se retirara por considerar que el espacio debía mantenerse ajeno a debates partidarios. A partir de ese pedido, varios feriantes comenzaron a hostigarla y a corear consignas como «fuera los sionistas«, antes de que la mujer fuera invitada a marcharse.
Qué muestra el video y cómo se desencadenó el incidente
El video difundido el 02/03/captura momentos de tensión: mientras algunas personas apoyan la presencia de la bandera, otras registran la escena con sus teléfonos. En una de las secuencias, quienes filman reciben reproches de feriantes, que les advierten que no vuelvan a la feria. Hacia el final del registro se ve a una mujer caminando fuera del espacio, presumiblemente la artesana agredida.
Origen del conflicto
De acuerdo con las reconstrucciones públicas, la disputa comenzó por una diferencia sobre la naturaleza del evento: la artesana alegó que la feria es un ámbito cultural y comercial y no un foro para manifestaciones políticas. La reacción de varios puestos se transformó en acusaciones y en un rechazo explícito a la presencia de Karina por su condición de judía, lo que configuró un episodio de antisemitismo según denunciantes y autoridades.
Respuesta institucional y medidas adoptadas
Ante la viralización del video, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires repudió «con absoluta firmeza» el ataque y calificó al antisemitismo como una forma de odio que constituye delito. En sus comunicaciones oficiales se señaló que se identificó a los responsables y se procedió a dar de baja sus permisos para que no puedan volver a participar de la feria.
Acciones legales y administrativas
El legislador porteño Waldo Wolff presentó una denuncia penal por infracción a la ley antidiscriminatoria con el objetivo de que la justicia investigue y asigne responsabilidades. Wolff sostuvo en redes que en la Ciudad «no hay lugar para crímenes de odio» y que las autoridades aplicarán el peso de la ley contra quienes los cometan.
Repercusiones y voces públicas
Distintos referentes se manifestaron sobre el episodio. Claudio Avruj, desde sus redes, describió el hecho y responsabilizó a las autoridades por la convivencia en el espacio público, reclamando intervención de la justicia y de organizaciones como la DAIA para enfrentar el odio antisemita y antisionista. La postura oficial incluyó la promesa de no permitir la impunidad y de usar las atribuciones del Poder Ejecutivo para sancionar a los involucrados.
Además de las declaraciones institucionales, el caso reavivó el debate sobre la presencia de símbolos políticos en lugares de comercio y sobre la protección de quienes integran minorías religiosas o étnicas en espacios públicos y autogestionados. Para muchos observadores, la mezcla de consignas políticas con expresiones de odio hace necesario reforzar controles y protocolos de convivencia.
Implicancias para la feria y el control de permisos
Como medida inmediata, las autoridades anunciaron la revocación de permisos de los feriantes identificados como parte del hostigamiento, decisión que apunta a evitar futuras reiteraciones y a enviar un mensaje sobre la tolerancia cero contra los delitos de odio. La administración local recordó que la responsabilidad sobre el uso del espacio público incluye garantizar la seguridad y la diversidad de quienes lo ocupan.
El episodio en San Telmo se inscribe en una preocupación más amplia: la necesidad de mecanismos efectivos para prevenir la discriminación en espacios de encuentro ciudadano y de sanciones que sirvan tanto de reparación como de disuasión. La denuncia presentada el 01/03/y la reacción del 02/03/marcaron una respuesta rápida, aunque especialistas y organizaciones reclaman seguimiento judicial y comunitario para que no vuelva a repetirse.
En conjunto, los hechos y las decisiones posteriores subrayan la importancia de políticas públicas que combinen control administrativo, acción judicial y educación ciudadana para enfrentar el odio y proteger la convivencia en lugares emblemáticos como la feria de San Telmo.



