El pasado martes, elTeatro Roxyen Mar del Plata vibró con la actuación deFátima Florez. La humorista, famosa por su talento en laimitación, recibió una visita inesperada: el presidenteJavier Milei, su expareja. Este encuentro fue significativo no solo por el ambiente festivo, sino también por la conexión que aún comparten.
Fátima, en una entrevista posterior, expresó sus emociones sobre el espectáculo y la presencia de Milei. «Aún estoy conmocionada por la energía que se vivió, era como estar en un estadio de fútbol», comentó. La artista resaltó el ambiente festivo del público, que la ovacionó con aplausos entusiastas.
Un reencuentro en el escenario
Durante su espectáculo tituladoFátima Universal, la humorista no perdió la oportunidad de dar la bienvenida a Javier Milei, quien asistió como espectador. «Hice la obra desde otro lugar, con guiños tanto al público como a él, quien no pudo contener la risa», reveló. Fátima describió su actuación como unespectáculo vibrante, repleto de imitaciones de figuras icónicas de Argentina y del mundo.
Ensayos previos y momentos compartidos
El día del evento, Milei llegó al teatro para realizar una prueba de sonido y familiarizarse con el ambiente. Según Florez, el presidente se sintió cómodo desde el principio. «No preparamos nada en particular, pero la química fue inmediata», explicó. La interacción entre ambos durante los ensayos fue cálida y amistosa, lo que contribuyó a crear una atmósfera única en el teatro.
Reflexiones sobre la relación actual
El vínculo entre Fátima y Javier, aunque ya no son pareja, sigue siendo relevante. La comediante reflexionó sobre su relación: «No hay rencores. Es una conexión profunda, más allá de lo romántico». Recordó que, a pesar de haber terminado su relación en, ambos comparten un entendimiento mutuo y un aprecio sincero.
Además, habló sobre la importancia de su relación en el contexto de su carrera. «El público es el gran amor de mi vida. Ellos son los que me apoyan y me permiten seguir adelante», afirmó con gratitud. Este sentimiento resalta la dedicación de Florez hacia su arte y su compromiso con su audiencia.
Emociones y recuerdos
Fátima también compartió un emotivo recuerdo del primer abrazo que tuvieron tras su separación. «Duró 45 minutos y fue como un viaje en el tiempo», relató. Este momento íntimo refleja la conexión que todavía existe entre ellos, a pesar de que su camino romántico haya llegado a su fin.
Este intercambio emocional reafirma el respeto y la complicidad que ambos mantienen, a pesar de las circunstancias. «Lloramos juntos, fue un momento muy especial», añadió la humorista.
Mirando hacia el futuro
Cuando se le preguntó sobre sus planes futuros, Fátima destacó su enfoque en el presente. «No planeo demasiado, dejo que la vida y el universo me guíen», comentó. Esta filosofía refleja su deseo de vivir el momento y disfrutar de su carrera sin presiones externas.
Finalmente, Fátima Florez no ocultó su vulnerabilidad al hablar de las exigencias de su profesión. «A veces siento que estoy en el ojo de la tormenta, todos esperan que cometa un error», confesó. Sin embargo, su fortaleza y dedicación a su trabajo son evidentes, mostrando que, a pesar de las dificultades, continúa siendo una figura destacada en el mundo del espectáculo.



