Situada a lo largo de la emblemática Ruta 2, hay una pulpería que se ha convertido en un punto de encuentro vibrante para turistas y lugareños. Este histórico lugar, que en su momento fue frecuentado por el famoso Carlos Gardel, ha evolucionado a lo largo de los años y ahora se presenta como un acogedor restaurante de campo que ofrece una deliciosa variedad de platos tradicionales criollos y exquisitas carnes asadas.
Un legado cultural en la gastronomía
En sus días de gloria, la pulpería no solo era un lugar para abastecerse de productos cotidianos, sino también un espacio social donde se compartían historias, risas y momentos memorables. Hoy, su transformación en restaurante ha permitido que esta rica tradición continúe, ofreciendo a los comensales un ambiente cálido y familiar que invita a disfrutar de cada bocado.
Platos emblemáticos
El menú del restaurante rinde homenaje a la cocina argentina. Los visitantes pueden disfrutar de una amplia variedad de carnes al asador, la especialidad de la casa. Desde jugosos cortes hasta platos criollos, cada bocado está diseñado para deleitar el paladar. Las recetas familiares se transmiten de generación en generación, asegurando que los sabores auténticos se mantengan en cada plato.
Las carnes se preparan con técnicas tradicionales que realzan su sabor natural. El asado, un clásico argentino, es uno de los platos más solicitados. Se sirve acompañado de ensaladas frescas y salsas caseras que complementan la experiencia gastronómica. Esto convierte cada comida en una celebración de la cultura local, ¿quién podría resistirse a una buena parrillada en buena compañía?
Un destino para todos
Este restaurante no solo atrae a los amantes de la buena comida; se ha consolidado como un punto de referencia turístico. La fusión entre la historia de la pulpería y la calidad de su propuesta culinaria lo convierte en un lugar imperdible para quienes visitan la región. Además, su ambiente familiar y acogedor invita a grupos de amigos y familias a disfrutar de una velada amena.
Experiencias únicas para los comensales
El interior del restaurante está decorado de tal manera que refleja la herencia cultural de la pulpería original. Elementos rústicos, como mesas de madera y decoraciones tradicionales, crean un espacio que transporta a los comensales a otra época. Este ambiente, sumado a la atención cálida del personal, garantiza una experiencia memorable.
Además de la comida, el restaurante ofrece eventos especiales y actividades que permiten a los visitantes sumergirse en la cultura local. Desde noches de música en vivo hasta talleres de cocina, hay algo para todos los gustos. Esta interacción cultural es un valor agregado que los comensales aprecian enormemente.
Los hechos
La pulpería que alguna vez fue un simple punto de encuentro ha evolucionado para convertirse en un destacado restaurante de campo. Con su rica historia y ambiente acogedor, se ha consolidado como un destino que resalta lo mejor de la cocina argentina. Este lugar no solo atrae a los amantes de la gastronomía; también se ha convertido en un punto de referencia turístico.
Qué viene ahora
La herencia de Carlos Gardel sigue viva, no solo en la memoria de quienes lo conocieron, sino también en cada plato servido en este restaurante que honra su legado. La combinación de historia y modernidad promete seguir sorprendiendo a los visitantes, haciendo de cada visita una experiencia única.



