Las juntas de consejo son fundamentales en el ámbito empresarial. En estos espacios, se toman decisiones que impactan directamente en el futuro de la organización. Por ello, es crucial que los directores se concentren en los principales temas estratégicos que no solo generen valor, sino que también multipliquen y capturen ese valor. A continuación, se presentan las tres áreas clave que deben abordarse en estas reuniones.
Generación de valor: nuevas oportunidades
La generación de valor implica identificar nuevas oportunidades que se traduzcan en ingresos adicionales. Estas pueden surgir de la creación de nuevos productos, la entrada a nuevos mercados o la implementación de tecnologías disruptivas. Además, considerar estrategias de branding y posicionamiento es vital para destacar en un entorno competitivo.
Seguimiento de decisiones
Una vez tomadas decisiones estratégicas, es fundamental realizar un seguimiento riguroso de los resultados. Esto incluye medir el valor generado por las nuevas iniciativas y monitorear los procesos de validación que dictan si se deben impulsar o abandonar ciertos proyectos. Mantener el enfoque en la innovación es crucial, ya que debe ir acompañada de una clara diferenciación en el mercado.
Multiplicación de valor: crecimiento sinérgico
La multiplicación de valor se refiere a la capacidad de una empresa para expandir sus operaciones de manera efectiva. Para lograrlo, el crecimiento debe ser sinérgico, fortaleciendo tanto los recursos materiales como el talento humano dentro de la organización. Se debe evitar la mera duplicación de equipos y procesos, priorizando un enfoque que fomente el aprendizaje y la productividad.
Aspectos organizacionales críticos
En esta fase, las decisiones sobre cambios en la dirección, la estructura organizativa y la búsqueda de nuevos talentos son especialmente relevantes. Además, el gobierno corporativo debe adaptarse a las nuevas realidades, incluyendo el diseño de comités que respondan a los desafíos actuales y la gestión de alianzas estratégicas. Este enfoque integral permite que las empresas crezcan de manera sostenible y alineada a sus objetivos.
Captura de valor: maximización de resultados
Finalmente, la captura de valor se centra en la retención de beneficios generados por las actividades empresariales. Es crucial que los directores se aseguren de que las operaciones sean rentables y que los resultados se midan adecuadamente. Esto incluye la segregación de unidades de negocio y la alineación de recursos con las estrategias definidas.
Es importante que los miembros del consejo eviten involucrarse en detalles operativos que no aporten valor a la dirección general. Deben enfocarse en descubrir métodos innovadores que potencien los resultados de las iniciativas de generación y multiplicación de valor. La adaptación a cambios tecnológicos y estructurales, junto con el desarrollo de políticas de financiamiento adecuadas, son vitales para mejorar la rentabilidad de la empresa.
Al diseñar la agenda de cada junta de consejo, es esencial centrarse en estas tres áreas: generación, multiplicación y captura de valor. Estos temas son el núcleo de una gestión efectiva que busca el éxito sostenido de la organización, mientras que otros asuntos, como los informes financieros, deben considerarse como contexto.



