Las tarifas de acero y aluminio en EE.UU.
La administración de la Casa Blanca ha decidido seguir adelante con la implementación de tarifas del 25% sobre el acero y el aluminio provenientes de todos los socios comerciales, sin excepciones. Esta medida, que se anunció en febrero, entrará en vigor a partir de la medianoche del 12 de octubre. Esta decisión tiene un impacto significativo en el comercio internacional, especialmente para países como Brasil, que es uno de los principales proveedores de acero para el mercado estadounidense.
Impacto en la economía brasileña
Según datos del gobierno de Estados Unidos, Brasil se posiciona como el segundo mayor proveedor de acero, con un 16% del total de importaciones, lo que equivale a 3,88 millones de toneladas. Sin embargo, en términos de valor, Brasil se encuentra detrás de México, recibiendo 2,66 mil millones de dólares en comparación con los 2,79 mil millones de México y los 5,89 mil millones de Canadá. Este desbalance pone en riesgo una parte importante de la producción siderúrgica brasileña, ya que cerca de la mitad de las exportaciones de acero del país tienen como destino los Estados Unidos.
Contexto histórico de las tarifas
Es importante recordar que en 2018, el expresidente Donald Trump también anunció tarifas del 25% sobre el acero importado, aunque posteriormente se retractó tras negociaciones que llevaron a establecer cuotas que permitían la entrada de acero sin tarifas. Este contexto histórico resalta la volatilidad de las políticas comerciales de EE.UU. y su impacto en los países exportadores. Con la nueva medida, Brasil enfrenta un desafío considerable, ya que su economía depende en gran medida de estas exportaciones.
Perspectivas futuras
La situación actual plantea interrogantes sobre cómo Brasil podrá adaptarse a estas nuevas tarifas. Con un mercado estadounidense que representa una parte crucial de sus exportaciones, el país deberá buscar alternativas para diversificar sus mercados y reducir la dependencia de un solo socio comercial. Además, es probable que el gobierno brasileño busque renegociar acuerdos comerciales o explorar nuevas alianzas para mitigar el impacto de estas tarifas en su economía.



