Ha pasado un mes desde la captura de Nicolás Maduro en un operativo llevado a cabo por Estados Unidos. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha declarado que el país se encuentra en un estado de tranquilidad. Este evento marca un punto de inflexión en la política venezolana, generando reacciones tanto internas como externas que redefinen el panorama del país.
Rodríguez, quien asumió el cargo tras la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfatiza que hay un clamor nacional por la liberación del exmandatario. Su intervención estuvo acompañada por figuras clave del gobierno, como el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, lo que refuerza la idea de un gobierno que busca la cohesión interna.
Diálogo y relaciones exteriores
En un contexto marcado por la tensión, Delcy Rodríguez ha llamado al diálogo con Estados Unidos. Asegura haber conversado con el presidente Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, aunque no se dieron detalles específicos sobre estas conversaciones. La presidenta interina aboga por resolver las diferencias mediante canales diplomáticos, resaltando que el rechazo a la agresión ha unido a los venezolanos.
“Las diferencias deben ser abordadas de manera diplomática”, afirmó Rodríguez, alineando su postura con la necesidad de avanzar hacia un acuerdo de paz que garantice la estabilidad del país. Este deseo de diálogo representa una estrategia clave para mantener el control en medio de las presiones externas.
Operativo y sus consecuencias
El operativo que llevó a la captura de Maduro dejó un saldo trágico de más de 100 fallecidos, incluyendo tanto a civiles como a militares. Rodríguez, al referirse a estos hechos, indicó que el país ha madurado políticamente, y la prioridad del gobierno interino ahora es trabajar en la estabilidad interna. Este enfoque busca consolidar el poder y evitar divisiones que puedan amenazar la permanencia del gobierno.
Cambios en la estructura de poder
Desde la asunción de Rodríguez, se han implementado cambios significativos en la estructura del poder en Venezuela. La presidenta interina ha realizado ajustes en el gabinete, nombrando nuevos ministros en áreas estratégicas como Industrias y Transporte. También se ha designado a Calixto Ortega como vicepresidente encargado de Economía, quien tiene la tarea de promover inversiones en el sector energético.
Un aspecto crucial de este nuevo enfoque es el impulso a la cooperación con Estados Unidos. A pesar de las sanciones impuestas desde, el gobierno interino ha mostrado disposición para abrir el sector petrolero a la inversión privada, incluyendo empresas estadounidenses. Esta decisión forma parte de un plan más amplio que busca revitalizar la economía nacional.
Reformas y expectativas económicas
La reciente reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos es un ejemplo de este cambio, permitiendo a empresas privadas explorar y comercializar petróleo con mayor flexibilidad. Estas medidas buscan no solo atraer inversiones, sino también alejar a Venezuela de la influencia de países como China y Rusia. La apertura del espacio aéreo venezolano para vuelos comerciales también se enmarca en esta estrategia, facilitando el regreso de la diáspora venezolana y promoviendo el intercambio económico.
Se han reportado también liberaciones de presos políticos, con un total de 626 liberaciones desde el inicio del nuevo mandato de Rodríguez. Este gesto ha sido interpretado como un intento del gobierno interino por mejorar su imagen y facilitar un clima de diálogo tanto interno como externo.
Un futuro incierto para Venezuela
A medida que Venezuela navega por estas aguas turbulentas, la estabilidad se presenta como un objetivo primordial. La gestión de Delcy Rodríguez, en su papel como presidenta interina, está marcada por un enfoque en la cohesión y el diálogo, mientras responde a las demandas de una población que busca la tranquilidad y el desarrollo. Con la mirada puesta en reformas económicas y cooperación internacional, el futuro del país dependerá de la capacidad del gobierno interino para mantener la paz y fomentar un entorno propicio para el crecimiento.



