El Ministerio de Salud de Argentina anunció el envío de equipos técnicos a Ushuaia con el objetivo de capturar y examinar roedores en zonas vinculadas a los desplazamientos de personas afectadas por un brote que se detectó en un crucero. La misión busca detectar la posible presencia del hantavirus en los reservorios naturales que podrían explicar la cadena de contagios o descartar la circulación local del virus.
La decisión llega después de que tres pasajeros del crucero MV Hondius fallecieran en un episodio que las autoridades internacionales están investigando. Mientras tanto, equipos de salud pública coordinan muestreos y vigilancia epidemiológica para trazar orígenes y rutas de exposición sin adelantar conclusiones.
Itinerario del crucero y fallecimientos
El buque MV Hondius zarpó desde Ushuaia el día April 1 y fue puesto en cuarentena frente al archipiélago de Cabo Verde después de que se confirmaran muertes a bordo. Dos de los pasajeros fallecidos eran un matrimonio neerlandés que había recorrido varios países antes de embarcar: habían llegado a Argentina el día November 27, visitaron Chile y Uruguay y regresaron a Argentina el March 27 para subirse al crucero el April 1.
El esposo murió a bordo el April 11 y su cuerpo fue desembarcado en la isla de Saint Helena. La mujer, que presentó síntomas, también abandonó el barco en la misma isla y fue evacuada posteriormente a un hospital en Johannesburgo, donde falleció. Un tercer pasajero, de nacionalidad alemana, permanece fallecido a bordo. Organismos internacionales y autoridades sanitarias colaboran en la investigación y en el traslado de personas evacuadas.
Qué sabe la autoridad sanitaria y el contexto nacional
El comunicado oficial subraya que Tierra del Fuego no registra casos de hantavirus desde 1996, cuando comenzó la notificación obligatoria, por lo que la aparición de muertes vinculadas al crucero no implica necesariamente transmisión local. Sin embargo, las pruebas realizadas a algunos pasajeros confirmaron la presencia de la cepa Andes, una variante del virus que posee evidencia de transmisión persona a persona, lo que orienta la pesquisa hacia rutas de contagio que exceden la exposición directa a roedores.
En el plano nacional, el Ministerio reportó 42 casos de hantavirus en lo que va del año y 101 en el año epidemiológico que corre de junio a junio, frente a 57 en el mismo período anterior. Expertos, como el biólogo Raúl González Ittig, describen ese aumento como variaciones esperables: «casos aislados» y no necesariamente el inicio de un brote, apuntando a que la última oleada significativa en Argentina tuvo lugar en la provincia de Chubut en 2018.
Operativo de captura y análisis en Ushuaia
Los técnicos se concentrarán en zonas relacionadas con los movimientos de los casos investigados para efectuar capturas de roedores y análisis de laboratorio que permitan determinar si existieron reservorios naturales locales que albergaran el virus. Estas acciones combinan trampeo, muestreos ambientales y pruebas virológicas con la intención de acotar la circulación viral y aportar evidencia científica para orientar medidas sanitarias.
Caso confirmado en Bariloche y medidas locales
Paralelamente, en Bariloche las autoridades confirmaron un caso en un hombre de 45 años internado en el hospital Ramón Carrillo tras presentar fiebre, diarrea y dolores corporales; fue derivado a terapia intensiva y su núcleo familiar quedó en aislamiento preventivo. Los equipos epidemiológicos investigan su posible fuente de infección, ya que el paciente visitó las provincias de Jujuy y Salta una semana antes de presentar síntomas.
Riesgos, transmisión y vigilancia
El hantavirus se transmite habitualmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, y la detección de la cepa Andes en algunos pasajeros obliga a extremar precauciones porque existe evidencia de transmisión persona a persona en esa variante. Las autoridades sanitarias mantienen vigilancia activa, refuerzan el rastreo de contactos y continúan los estudios ecoepidemiológicos para aclarar dónde y cómo se produjo la exposición.
Mientras el operativo avanza en Ushuaia y la investigación internacional sobre el MV Hondius sigue su curso, el mensaje oficial es de prudencia: intensificar el muestreo en reservorios, mantener la vigilancia clínica y epidemiológica, y comunicar a la población las medidas de prevención frente a los posibles riesgos asociados a los roedores y a la circulación de la cepa Andes.
