Epstein y la compra en Marrakech: un palacio de lujo adquirido el 5 de julio de 2019

Los informes publicados a partir de documentos desclasificados han sacado a la luz una operación inmobiliaria que añade una pieza más al complejo rompecabezas de la red financiera y de contactos de Jeffrey Epstein. El 5 de julio de 2019, según esos papeles, Epstein autorizó una transferencia por 14,95 millones de dólares para la adquisición de un palacio en la exclusiva zona de Palmeraie de Marrakech. Esa compra quedó registrada como la última transacción financiera a su nombre antes de su detención en julio de 2019.

La propiedad, conocida como Bin Najil o Bin Ennakhil en algunos folletos, llamó la atención no solo por su precio sino por su diseño y por las conexiones que la operación vuelve a poner sobre la mesa: desde asistentes y socios hasta figuras políticas que aparecen en las pesquisas sobre el caso.

El inmueble: estilo, artesanía y características

Según las imágenes y los folletos incluidos en la investigación periodística, el palacio fue construido siguiendo un estilo tradicional marroquí, con detalles ornamentales y un proyecto que, según los documentos, requirió la intervención de hasta 1.300 artesanos. Entre sus cualidades destacaban una piscina, jardines con pérgola y acabados inspirados en modelos históricos como la Alhambra de Granada, réplica que aparece en descripciones del inmueble.

Bin Najil en la Palmeraie

Ubicado en la Palmeraie, un barrio sinónimo de lujo y residencias para la jet set, el palacio fue presentado en folletos como una obra maestra arquitectónica pensada para ofrecer privacidad y confort de alto nivel. Ese enclave marroquí ha sido durante décadas un imán para compras y estancias de élites internacionales, lo que explica parte del interés de compradores adinerados.

Contexto cronológico y decisiones financieras

La operación documentada el 5 de julio de 2019 aparece en los llamados “papeles de Epstein” y fue registrada mediante un recibo bancario publicado por medios que tuvieron acceso a los archivos judiciales. Tres días después de que se confirmara la detención de Epstein en Estados Unidos, su contable, Richard Kahn, procedió a cancelar la compra, dejando la transferencia sin efecto.

Motivaciones y especulaciones

Entre las hipótesis sobre por qué Epstein buscaba esa propiedad figura la posibilidad de disponer de un refugio fuera del alcance inmediato de las autoridades estadounidenses. Un elemento que alimentó esa suposición es que Marruecos no tiene un tratado de extradición con Estados Unidos que abarque todos los supuestos legales implicados. No obstante, fuentes cercanas entrevistadas por la prensa señalaron otra lectura: para algunos allegados, el objetivo habría sido mantener un retiro de lujo donde continuar un estilo de vida opulento, sin que exista evidencia pública de que Epstein supiera con antelación cierta sobre su arresto.

Vínculos previos y personajes involucrados

El interés de Epstein por propiedades en Marruecos no era nuevo. Fuentes y registros periodísticos recuerdan intentos anteriores, como una gestión en para negociar la compra con el empresario alemán Gunter Kiss a través de una intermediaria. Además, su presencia en el país se remontaba por lo menos a 2002, año en el que Epstein y Ghislaine Maxwell asistieron a un acontecimiento oficial que los enlaza a figuras internacionales.

Personas mencionadas en la investigación

En los archivos y reportes también aparecen nombres como el de Virginia Giuffre, quien años después presentaría denuncias vinculadas a residencias de Epstein, y el del exministro británico Peter Mandelson, interrogado por supuestas comunicaciones con Epstein relacionadas con la búsqueda de inmuebles en Marrakech. Estos vínculos han reabierto preguntas sobre la red de relaciones que rodeó al financiero.

Cancelación y consecuencias

La anulación de la operación por parte del contable se produjo tras la detención, y desde entonces los documentos desclasificados siguen arrojando datos sobre transferencias, propiedades y contactos. Aunque la compra en sí no llegó a materializarse definitivamente, la transacción figura como un elemento relevante para reconstruir movimientos financieros y prioridades inmobiliarias en los últimos días previos al arresto.

En conjunto, la historia del palacio en Marrakech ilustra cómo una sola operación puede aportar claves sobre las prioridades de un personaje central en una investigación global: la búsqueda de privacidad, el uso de redes internacionales y la presencia de intermediarios que facilitaron contactos y gestiones. Los documentos publicados continúan siendo analizados por periodistas y autoridades que intentan completar el mapa de activos y relaciones.