La palabra coprolalia suele aparecer en titulares cuando alguien con síndrome de Tourette emite lenguaje ofensivo de forma involuntaria. No obstante, detrás del ruido mediático hay una explicación neurológica y psicológica que ayuda a entender por qué los tics vocales más llamativos suelen ser insultos y no términos neutrales.
El episodio en los BAFTA la noche del 22 de febrero de 2026 —y la cobertura posterior, incluida la del 23 de febrero de 2026— llevó el tema al primer plano. Para comprenderlo es útil distinguir entre intención comunicativa y manifestación clínica: la coprolalia no nace del deseo de agredir, sino de procesos cerebrales que escapan al control consciente.
Qué es la coprolalia y cómo se manifiesta
La coprolalia es un tipo de tic vocal complejo que implica la emisión involuntaria de palabras socialmente inaceptables, como insultos o expresiones de contenido sexual o racista. A diferencia de un insulto dirigido, este fenómeno no tiene un propósito comunicativo; aparece de forma súbita y, a menudo, sin relación con el contexto emocional inmediato.
Es importante recordar que la coprolalia afecta solo a una minoría de personas con síndrome de Tourette, estimada entre el 10% y 15% según estudios clínicos. Otros tics vocales más frecuentes son la palilalia (repetición de sílabas o palabras) y la ecolalia (repetición de lo oído), que normalmente pasan desapercibidos porque no tienen carga ofensiva.
Bases neurológicas: qué ocurre en el cerebro
Para entender la preferencia por palabras ofensivas hay que considerar dos territorios cerebrales: la corteza cerebral, responsable del lenguaje consciente y estructurado, y el sistema límbico, vinculado a las emociones y expresiones primitivas. Muchas exclamaciones cargadas emocionalmente están almacenadas en circuitos límbicos más antiguos que las fórmulas neutras del léxico cortical.
Los ganglios basales actúan como un filtro motor y vocal que regula qué impulsos llegan a ejecutarse. En el síndrome de Tourette existe una disfunción en esa red de control: los frenos inhibitorios fallan y dejan pasar impulsos generados por el sistema límbico, provocando que ciertas palabras broten de forma automática.
El papel de la inhibición y la urgencia premonitoria
Hay un componente psicológico que amplifica el fenómeno: al intentar suprimir una palabra considerada «prohibida», la atención consciente la potencia. Ese intento de bloqueo genera una tensión interna —conocida como urgencia premonitoria— que, si supera la capacidad de control, precipita la emisión del tic. Por eso, las palabras que se perciben como tabú son más propensas a convertirse en tics visibles.
Diferencias entre coprolalia y un insulto intencional
Es clave distinguir la coprolalia de una agresión verbal: el insulto intencionado es una conducta comunicativa con voluntad y objetivo; la coprolalia es un síntoma involuntario que busca alivio físico o la descarga de una tensión interna. Mientras el insulto suele seguir a un motivo o conflicto, el tic puede aparecer en momentos de calma o placer.
El impacto social, sin embargo, es real: quienes experimentan coprolalia a menudo sienten vergüenza, ansiedad y aislamiento, ya que son conscientes del contenido que pronuncian y del daño potencial que provoca en su entorno.
El caso público: BAFTA y reacciones
En la ceremonia de los BAFTA del 22 de febrero de 2026 se escuchó una palabra racial desde el público durante la presentación de Michael B. Jordan y Delroy Lindo. El responsable, identificado como John Davidson, es una figura pública que padece síndrome de Tourette y explicó que aquello fue un tic involuntario relacionado con su condición. El presentador Alan Cumming ofreció una explicación y disculpa en el escenario, subrayando que los tics son involuntarios y pidiendo comprensión.
El episodio generó un debate dividido: mientras algunos defendieron la explicación médica y el trabajo de visibilización de Davidson, otros señalaron el dolor que la palabra provocó a espectadores y a las personas afectadas por ese término. La discusión puso sobre la mesa la necesidad de equilibrar empatía clínica y sensibilidad social en eventos públicos.
Implicaciones sociales y recomendaciones
Comprender la coprolalia implica reconocerla como una manifestación clínica. Las acciones recomendadas son educación pública para reducir el estigma, apoyo psicológico para quienes la padecen y protocolos en eventos multitudinarios que permitan explicar situaciones imprevistas sin normalizar el daño que ciertas palabras causan.
Informarse y acompañar con empatía ayuda a reducir el estigma y a apoyar a las personas afectadas.



