Una nueva era fiscal en Brasil
La reciente propuesta del gobierno brasileño de implementar una retención del 10% sobre los dividendos enviados al exterior ha generado un amplio debate en el país. Esta medida, que se espera que aporte R$ 8,9 mil millones al tesoro nacional en 2026, coincide con un año electoral crucial. La retención se aplicará a dividendos que superen R$ 50 mil mensuales, afectando tanto a inversores locales como extranjeros. Este cambio fiscal busca equilibrar las cuentas públicas, pero también plantea interrogantes sobre su viabilidad y aceptación en el Congreso.
Expectativas de recaudación y sus implicaciones
El gobierno estima que la renuncia fiscal por la exención del impuesto de renta para ingresos hasta R$ 5.000 alcanzará R$ 25,84 mil millones en 2026. Sin embargo, con la nueva retención, se prevé una recaudación total de R$ 34,12 mil millones. Esto sugiere que, a pesar de la resistencia política, la medida podría ser una fuente significativa de ingresos. Dario Durigan, secretario del Ministerio de Hacienda, ha enfatizado que el objetivo no es aumentar la carga tributaria, sino alcanzar una neutralidad fiscal. Sin embargo, las proyecciones de recaudación son consideradas conservadoras, lo que podría llevar a un ingreso aún mayor para el gobierno.
Resistencia política y preocupaciones regionales
A pesar de las expectativas de ingresos, la propuesta enfrenta una fuerte oposición en el Congreso, especialmente de partidos del centrão. Los gobernadores y alcaldes también han expresado su preocupación por la posible pérdida de recursos debido a la desgravación del impuesto de renta para los ingresos más bajos. La situación es compleja, ya que el impuesto de renta es compartido entre el gobierno federal y las entidades locales. La creación de un fondo de compensación ha sido sugerida como una posible solución, pero el gobierno ha rechazado la idea, argumentando que no hay necesidad de compensar. La situación se complica aún más con la historia reciente de desgravaciones fiscales que han llevado a pérdidas significativas para los estados.



