En un contexto de ajustes fiscales, el gasto público en Argentina ha alcanzado su nivel más bajo en la última década. Entre y, se registró una caída de 5.1 puntos del Producto Bruto Interno (PBI), situando este gasto en aproximadamente el 14.5% del PBI. Este giro drástico se ha concentrado en áreas críticas como obras públicas y subsidios económicos, según un informe de la Fundación Libertad.
La administración de Javier Milei ha adoptado un enfoque de austeridad, afectando diversas partidas del presupuesto. Se han priorizado los recortes en áreas no vinculadas a políticas de ingresos o prestaciones sociales. Esta estrategia ha llevado a una reestructuración del gasto estatal, donde las prestaciones sociales han crecido, representando cerca del 66% del total en, un notable aumento del 54% registrado en.
Reducción del gasto en obras públicas y subsidios
El mayor impacto de los recortes se ha observado en el sector de las obras públicas, que ha sufrido una caída de 1.24% del PBI, alcanzando un mínimo histórico. Este ajuste refleja un cambio en la priorización del gasto estatal, centrado en reducir costos en proyectos de infraestructura esenciales para el desarrollo económico.
Impacto en subsidios económicos
Los subsidios económicos también han experimentado un ajuste considerable, con una reducción de alrededor de un punto del PBI en comparación con. En, estos subsidios representaron aproximadamente el 1% del PBI, un descenso significativo respecto al 2% registrado en años anteriores. Este cambio de política ha llevado a que los subsidios energéticos caigan de niveles elevados a aproximadamente 0.6% del PBI en.
Consecuencias para el sistema de bienestar social
A pesar de los recortes en otras áreas, las prestaciones sociales, como jubilaciones y pensiones, han tenido un impacto mínimo en términos de reducción, con una disminución de solo 0.13% del PBI. Sin embargo, es importante destacar que estos beneficios se encuentran en niveles históricamente bajos y no han podido mantener el ritmo de la inflación, afectando a millones de argentinos que dependen de ellos.
Aumento en ayudas familiares
Un aspecto positivo en medio de esta crisis ha sido el crecimiento de las asignaciones familiares y la Asignación Universal por Hijo (AUH), que han mostrado un aumento de 0.22 puntos del PBI. Este crecimiento resalta la importancia de mantener ciertas ayudas sociales en un contexto de recortes, asegurando que las familias más vulnerables no queden desprotegidas.
La administración de Javier Milei ha llevado a cabo una reestructuración del gasto estatal que ha resultado en una caída significativa de 5.1 puntos del PBI entre y. Las obras públicas y los subsidios han sido los más afectados, mientras que las prestaciones sociales han crecido en su participación dentro del gasto total. Esto plantea interrogantes sobre el futuro del bienestar social en Argentina y cómo se equilibrará la necesidad de austeridad con la protección de los sectores más vulnerables de la población.



