El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha lanzado un pronóstico optimista sobre la economía de Argentina, proyectando un crecimiento del 4% para 2026 y 2027. Este avance se enmarca en un cambio significativo en las políticas económicas del presidente Javier Milei, quien ha transformado un panorama de déficits persistentes en un superávit fiscal.
Después de un 2026 con un crecimiento del 4.5%, el FMI ha elogiado el rumbo económico del país. Se estima que Argentina superará el crecimiento global, que se proyecta en 3.3% para 2026 y 3.2% para 2027. Asimismo, se espera que el país se ubique por delante de otros en América Latina y el Caribe, donde la tasa de crecimiento es de 2.2% y 2.7% para esos mismos años.
El impacto de las políticas de Milei
La administración de Milei ha sido reconocida por estabilizar las finanzas públicas. Tras más de quince años de déficits, Argentina ha registrado un superávit fiscal primario del 1.4% del PIB en 2026, equivalente a un superávit financiero del 0.2% del PIB, descontando los intereses de la deuda. Este cambio abre la puerta a la posibilidad de retribuir recursos a la población y a las empresas.
Reformas clave para el crecimiento
Entre las reformas proyectadas, se incluyen la reducción de impuestos y la flexibilización del mercado laboral. La capacidad del gobierno para mantener el equilibrio fiscal es crucial, especialmente con el respaldo recibido en las cámaras legislativas. Con esta base, se busca crear un ambiente propicio para el crecimiento económico.
En 2026, Argentina alcanzó un superávit fiscal primario de 11.8 billones de pesos (aproximadamente 8.100 millones de dólares), marcando un punto de inflexión en su trayectoria económica. El aumento en la recaudación y la contención del gasto han sido factores clave en este éxito.
Desafíos y riesgos a considerar
No obstante, el FMI ha señalado riesgos que podrían afectar esta proyección optimista. Un aumento en las tasas de interés internacionales o una mayor volatilidad financiera podrían amenazar la estabilidad de la economía argentina. Además, es vital seguir de cerca la evolución del comercio internacional y la demanda de productos argentinos.
Los precios de la energía y su impacto
Un aspecto a monitorear son los precios de la energía, especialmente el petróleo. Se anticipa que el precio promedio del petróleo caiga un 8.5% en 2026, lo que podría impactar en la formación de esquisto en Vaca Muerta, un sector clave para el crecimiento a mediano plazo. Esta caída podría desalentar la inversión en el sector y afectar las expectativas fiscales relacionadas con la energía.
A pesar de estos desafíos, el panorama general es alentador. Con un enfoque en la reducción de regulaciones y el fomento de la inversión, la administración de Milei tiene la oportunidad de consolidar un crecimiento sostenido en los próximos años. La combinación de un superávit fiscal y un robusto crecimiento del PIB indica que Argentina avanza hacia una recuperación económica duradera.



