El efecto del ajuste fiscal de Javier Milei en la economía argentina: ¿Qué esperar?

La llegada de Javier Milei a la presidencia ha marcado un cambio radical en la política económica argentina. Sus promesas de campaña han dado paso a acciones concretas, aunque algunas se han quedado por el camino y otras se han ejecutado con una intensidad notable.

Uno de los compromisos más destacados ha sido el ajuste fiscal, que ha transformado significativamente las cuentas públicas del país. La idea de dolarizar la economía, que parecía estar al alcance, se ha visto frenada por presiones externas, como las del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la administración de Donald Trump. Así, Milei enfrenta un contexto donde algunas de sus promesas más audaces están limitadas por factores externos.

El ajuste fiscal: un legado duradero

El ajuste fiscal implementado por Milei se destaca como uno de los aspectos más notables de su gestión. Desde el inicio de su mandato, se ha propuesto llevar las cuentas públicas de un déficit fiscal superior al 3% del PIB a un superávit primario proyectado en un 1.8% para 2026. Este cambio representa un movimiento monetario de aproximadamente 30 mil millones de dólares, lo que ha generado un impacto significativo en la economía nacional.

Resultados del ajuste fiscal

Las cifras presentadas por el economista Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), revelan que el superávit primario acumulado hasta diciembre alcanzó el 1.4% del PIB. Este resultado es notable, considerando que el superávit fiscal se ha reducido levemente en comparación con 2025, pero aún así representa un logro significativo en el contexto económico argentino. Sin embargo, las reservas internacionales del Banco Central no han mostrado la misma fortaleza, lo que ha llevado a ajustar las expectativas.

Desafíos del presente y futuro

El año 2026 se presenta con desafíos fiscales, ya que se espera que el gasto agregado no disminuya en términos reales. Además, la posible aprobación de la reforma laboral y otras legislaciones podría afectar la dinámica del ingreso fiscal. El FMI sigue de cerca cómo la recaudación tributaria reacciona ante la inflación creciente, lo que añade incertidumbre a la situación económica.

Reducción de la administración pública

El ajuste fiscal ha tenido un impacto visible en la administración pública, con una drástica reducción de empleos. Según datos de IARAF, la nómina de empleados públicos ha caído de 341,473 en diciembre de 2025 a 281,785 en noviembre de 2026, lo que equivale a una pérdida de más de 59,000 puestos de trabajo. Este recorte ha afectado a diversos sectores, siendo la administración central la más impactada.

Instituciones como el Correo Argentino, las vías férreas y varias agencias estatales han enfrentado recortes significativos en su personal. En algunos casos, como el ENOHSA y el INADI, se ha llegado a eliminar completamente sus funciones. Estas decisiones reflejan el enfoque de Milei hacia un gobierno más austero y menos intervencionista.

El ajuste fiscal implementado por Javier Milei ha logrado algunos resultados positivos, pero plantea interrogantes sobre su viabilidad a largo plazo y el impacto social de estas decisiones. A medida que avanzamos hacia el futuro, será crucial observar cómo se desarrollan las políticas fiscales y cuál será su repercusión en la economía y la sociedad argentina.