Imagínate un amanecer en Puerto Vallarta, donde los pescadores lanzan sus redes a la Bahía de Banderas y, al fondo, las ballenas jorobadas emergen majestuosamente. Es una imagen de ensueño, pero detrás de este paisaje idílico, las grúas y los bulldozers están transformando tierras fértiles en nuevas torres de condominios. La expansión de la ciudad es innegable y, con la ampliación del aeropuerto prevista para 2026, no parece que haya un freno a la vista. Pero, ¿realmente podemos mantener la belleza de Puerto Vallarta sin sacrificar lo que lo hace único? Esta pregunta ronda en la mente de ambientalistas y residentes.<\/p>
La presión del crecimiento urbano<\/h2>
Astrid Frisch Jordan, gerente de operaciones de Ecotours Vallarta, lo tiene claro: “Puerto Vallarta sigue siendo un destino excepcional con montañas y océano”. Sin embargo, también advierte que “en la última década, el crecimiento ha acelerado de manera dramática”. Sin regulaciones que protejan ciertas áreas, cada vez será más complicado salvaguardar el medio ambiente y el estilo de vida de los habitantes. Junto a su socio, Karel Beets, fundador de Ecotours Vallarta, Astrid resalta que el verdadero desafío no solo radica en la velocidad del desarrollo, sino en cómo la infraestructura de la ciudad se está ajustando a estos cambios.<\/p>
“Las ciudades no siempre crecen al mismo ritmo que los servicios críticos, como el agua y la electricidad”, señala Beets. La llegada de nuevos residentes, el aumento de alquileres vacacionales y el turismo estacional ponen una presión impredecible sobre estos sistemas. “Gran parte de este crecimiento es impulsado por una población flotante”, añade Frisch. “Hay épocas en las que estamos a plena capacidad, y otras en las que la situación es menos intensa”.<\/p>
Un enfoque en la planificación territorial<\/h2>
Los líderes de Puerto Vallarta son conscientes de la gravedad de la situación. Este mes, se llevaron a cabo reuniones entre los líderes empresariales de la Asociación de Negocios de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas y funcionarios municipales para revisar el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad. Este documento guía el crecimiento urbano y busca preservar el atractivo de Puerto Vallarta como un destino turístico de primer nivel. Durante la reunión, se abordaron preocupaciones clave: asegurar un suministro confiable de agua, actualizar los sistemas de alcantarillado, expandir la recolección de reciclaje y alinear el desarrollo con los patrones de drenaje de los ríos para proteger las aguas costeras.<\/p>
Además, se propusieron iniciativas para crear corredores verdes, plantar árboles y monitorear la contaminación. Sin embargo, estos desafíos no son únicamente anecdóticos. Un estudio de 2023, titulado “Hacia un Destino Turístico Inteligente: Mejorando la Calidad de Vida en Puerto Vallarta”, reveló que la Zona Metropolitana de Puerto Vallarta, que abarca dos estados y tres municipios, aún se encuentra en un nivel básico en varias áreas críticas para el turismo sostenible.<\/p>
Lecciones aprendidas y el camino hacia adelante<\/h2>
La investigación puso de manifiesto que la gobernanza y la inclusión son las debilidades más significativas. Los residentes informaron sobre la falta de coordinación entre el gobierno, las empresas y la sociedad, así como una escasa participación en la toma de decisiones. Los turistas también notaron la falta de integración de las comunidades locales en las actividades turísticas. Por lo tanto, la investigación enfatiza que el desarrollo sostenible es una necesidad urgente, especialmente en la gestión responsable de las limitaciones ambientales y los recursos naturales. La infraestructura de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para la información turística está subdesarrollada, limitando tanto la experiencia de los visitantes como el compromiso de la comunidad.<\/p>
Más allá de la planificación urbana, Ecotours Vallarta observa el impacto ambiental de primera mano. Con más personas en las playas, en el océano y en las montañas, la presión sobre la vida silvestre, que atrae a los visitantes, aumenta. “Estamos en un momento crítico para proteger este lugar”, advierte Frisch. “La vida silvestre es uno de nuestros mayores activos, pero está bajo creciente presión. El desarrollo está superando la infraestructura y la regulación. No obstante, nosotros, junto con el gobierno y la comunidad, estamos trabajando para adaptarnos, porque la gente quiere que este destino siga siendo sostenible”.<\/p>
Ecotours incorpora la conservación en su modelo de negocio ofreciendo tours en grupos pequeños, guiados por biólogos, y colaborando con organizaciones como el Campamento de Tortugas Boca de Tomates y Ecología y Conservación de Ballenas. Los huéspedes contribuyen directamente a través de donaciones y actividades, desde liberar crías de tortugas hasta participar en investigaciones sobre ballenas. Para Frisch y Beets, la sostenibilidad no solo es responsabilidad de la ciudad; los viajeros también juegan un papel fundamental en este proceso.<\/p>
“Los visitantes tienen más influencia de la que pueden imaginar”, comenta Frisch. “Los mexicanos son naturalmente acogedores, y nuestro objetivo es hacer felices a las personas. Sin embargo, a veces, los operadores se saltan las reglas para complacer a los huéspedes, lo que puede tener consecuencias negativas. Si un turista dice: ‘Preferiría no usar una pajita de plástico’ o, al avistar ballenas, ‘Parece que estamos demasiado cerca de los animales’, ese tipo de retroalimentación tiene un impacto real”.<\/p>
En 2024, Luis Ernesto Munguía González fue elegido alcalde bajo el Partido Verde Ecologista de México, un reconocimiento oficial de que el desarrollo descontrolado debe ser mitigado. Su administración ha enfatizado prioridades ambientales, aunque la recepción ha sido mixta. Los partidarios alaban su compromiso con la sostenibilidad, mientras que los críticos cuestionan la efectividad de sus políticas en medio de la incesante construcción y crecimiento del turismo. La oportunidad de guiar a Puerto Vallarta hacia un futuro más sostenible dependerá de la coordinación entre múltiples jurisdicciones para establecer regulaciones claras, invertir en infraestructura y educar tanto a residentes como a visitantes.<\/p>
Para Ecotours Vallarta, el camino a seguir es preservar los tesoros naturales de la bahía. “Estamos en nuestro límite”, advierte Frisch. “Podríamos perder las cualidades que hacen a este lugar especial. Lograr un equilibrio es la única forma de asegurar que esta bahía siga siendo el paraíso que es”. Mientras las grúas continúan operando y las mareas siguen su curso, la pregunta central persiste: ¿puede Puerto Vallarta seguir creciendo sin erosionar su esencia? Por ahora, la respuesta dependerá de las decisiones colectivas de los responsables políticos, líderes empresariales, residentes y viajeros, todos interesados en proteger la bahía.<\/p>



