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Un ataque sin precedentes en la región de Saratov
El jueves, la región sur de Saratov en Rusia fue escenario de su mayor ataque de drones desde el inicio de la guerra con Ucrania. La base aérea Engels-2, conocida por albergar bombarderos estratégicos Tu-95 y Tu-160, fue impactada directamente, causando una gran explosión que iluminó el cielo. Este ataque marca un hito en la serie de ofensivas que han tenido lugar desde que comenzó el conflicto en 2022.
Las imágenes que han surgido del ataque muestran una bola de fuego masiva, lo que ha llevado al gobernador de la región, Roman Busargin, a anunciar la evacuación de los residentes de una cooperativa agrícola cercana por razones de seguridad. Este evento ha sido caracterizado por Busargin como el «más grande» ataque de drones en la región desde que comenzó la guerra.
Impacto en la infraestructura y la población local
El Ministerio de Defensa de Rusia informó que, en total, se interceptaron 132 drones ucranianos en seis regiones y Crimea durante la noche, con 54 de ellos derribados solo sobre Saratov. Este ataque se produce poco después de una llamada telefónica entre los presidentes Zelensky y Trump, donde el líder ucraniano expresó su disposición a considerar un alto el fuego parcial. Sin embargo, ambos lados continúan acusándose mutuamente de tácticas dilatorias.
El gobernador regional ha indicado que alrededor de 30 viviendas resultaron dañadas en el ataque, lo que subraya la gravedad de la situación. La base y la ciudad se encuentran a unas 500 millas al sureste de Moscú, y el daño es significativo, ya que se cree que un depósito de municiones fue impactado. Las imágenes del ataque muestran una enorme columna de humo elevándose desde la base y un incendio intenso, lo que ha generado preocupación entre los residentes locales.
La respuesta de Ucrania y la situación actual
El presidente Zelensky ha denunciado que los ataques rusos no han cesado, afirmando que «cada día y cada noche, hasta cien drones y ataques con misiles no se detienen». Esta declaración resalta la continua escalada del conflicto y la falta de avances hacia una resolución pacífica. A medida que la guerra se prolonga, la comunidad internacional observa con atención, preguntándose cuáles serán los próximos pasos de ambos países.
La situación en Saratov es un recordatorio de que el conflicto no solo afecta a los combatientes, sino también a la población civil, que se encuentra atrapada en medio de la violencia. A medida que se desarrollan los acontecimientos, la atención se centrará en cómo responderán las autoridades rusas y ucranianas a esta nueva fase del conflicto.