El miércoles 25 de junio de 2026, Venezuela se vio sacudida por dos terremotos consecutivos de magnitud 7,5 y 7,2 separados por menos de un minuto. La tragedia ha dejado un saldo de 164 muertos y 971 heridos según informó la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La devastación es inmensa, con edificios colapsados y miles de damnificados.
El primer sismo, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro a unos 160 km al oeste de Caracas seguido rápidamente por otro de magnitud 7,5. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) advirtió que el número de víctimas podría superar los 10.000 una cifra que ha generado una ola de solidaridad internacional.
La Guaira, la zona más afectada
El estado de La Guaira cercano a Caracas y donde se encuentra el aeropuerto de la ciudad, es la zona más afectada. Rodríguez describió la situación como una verdadera tragedia y destacó las arduas labores de rescate que se están llevando a cabo. «Hay decenas de edificios colapsados y estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar», declaró en una intervención en la televisión estatal.
Las imágenes de video muestran a los servicios de emergencia trepando por las ruinas de edificios derrumbados, mientras familiares angustiados buscan ayuda para sus seres queridos atrapados. María Alejandra, una vecina de un edificio cercano, describió la escena como de película, de terror. «Tuvimos que subir por encima de los escombros y todo. La conserje con la bebé y todos los vecinos bajando, pero los de este edificio sólo he podido ver que ha salido una familia», relató.
Reacciones internacionales y apoyo humanitario
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump expresó su solidaridad y ofreció ayuda inmediata. «Estados Unidos estaba preparado, dispuesto y capacitado para ayudar ante la catástrofe», declaró Trump en una publicación en las redes sociales. Otros líderes, como los de El SalvadorRepública Dominicana y Brasil también ofrecieron su apoyo y solidaridad.
La presidenta encargada, Rodríguez, agradeció las ofertas de ayuda y anunció la llegada de equipos de rescate de otros países en las próximas horas. «Estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar», reiteró.
Testimonios de los afectados
Los testimonios de los afectados pintan un cuadro de caos y desesperación. Coro Martínez, de 56 años, que vive en el este de Caracas, relató: «Se oyó un estruendo muy fuerte. Se cayeron cosas en casa, como las jarras que había dentro de la nevera. Nunca había vivido nada parecido».
Astrid Ramírez, una publicista de 41 años del oeste de Caracas, describió cómo la gente corría desesperada: «En cuanto empezó a temblar, empezamos a oír gritos. Todo el mundo bajaba corriendo las escaleras». María Romero, una pensionada de 80 años que vive en el sur de Caracas, añadió: «Este temblor fue horrible, hasta peor que el de 1967. El edificio se movía. La policía me ayudó a bajar porque no podía».
Venezuela se encuentra en una zona sísmicamente activa, donde la placa del Caribe se encuentra con la placa sudamericana. Según el USGS, se estima que 30.000 personas perdieron la vida cuando un potente terremoto causó una destrucción generalizada en las ciudades de Mérida y Caracas en 1812.



