Disminuye la afición al fútbol en México: Parametría registra 44% en 2026

En una entrevista para El Acento con Alberto Nájar, Francisco Abundis, director asociado de Parametría, presentó cifras que muestran un cambio notorio en la relación de la población mexicana con el fútbol. La conversación, disponible en formato audio del programa, llega en un momento clave: a pocos meses del inicio del Mundial, cuando suele esperarse un aumento del interés. Sin embargo, los datos históricos de la encuestadora indican una trayectoria descendente que llama la atención por su consistencia y por el contraste con la importancia cultural que tradicionalmente tiene este deporte en México.

Los números que compartió Abundis reflejan una evolución clara: en 2006, 68% de los encuestados decía gustarle el fútbol; para 2017 esa proporción había caído a 57%; y para agosto de 2026 el registro marcó 46% de aficionados. Al cierre de 2026 la cifra se ubicó en 44%. Estas mediciones conforman una serie histórica que, según Parametría, no parece responder a una sola anomalía estadística sino a una tendencia sostenida. El propio analista subrayó que, de ser un dato aislado, podría cuestionarse la metodología, pero la continuidad en la caída refuerza su validez.

Posibles causas del descenso

Abundis planteó varias explicaciones que ayudan a entender por qué la afición al fútbol podría estar perdiendo terreno. Una primera hipótesis es el aumento en la oferta de opciones de entretenimiento y prácticas deportivas: hoy las audiencias se fragmentan entre distintas disciplinas, plataformas digitales y eventos culturales. Otra línea de análisis apunta a los problemas institucionales: las controversias y cuestionamientos alrededor de la Federación y la percepción sobre la calidad del fútbol nacional pueden haber erosionado la confianza y el orgullo que tradicionalmente generan el deporte. Estos factores, combinados, ofrecen un panorama complejo y multifactorial.

Factores sociales y culturales

En el terreno social, la diversificación de intereses significa que las nuevas generaciones no necesariamente se identifican con pasatiempos que dominaban a sus padres. El crecimiento de deportes alternativos, la popularidad de plataformas de entretenimiento y la globalización de contenidos deportivos generan una competencia por la atención. Para Parametría, este cambio cultural puede explicar parte de la pérdida de aficionados: la fragmentación mediática y la multiplicidad de ofertas diluyen lo que antes era una preferencia casi hegemónica.

Problemas institucionales y percepción de calidad

Otro eje del análisis se centra en la credibilidad de las organizaciones deportivas y en la calidad percibida del espectáculo. Abundis señaló que los cuestionamientos sobre la gestión de la Federación y debates sobre el nivel competitivo de las ligas nacionales influyen en la valoración pública. Cuando la audiencia percibe fallas en la conducción o en el producto deportivo, su vínculo emocional y su disposición a identificarse como aficionados puede debilitarse, lo que a su vez afecta la asistencia, el consumo mediático y la conversación pública.

Implicaciones de la tendencia

La caída de la afición tiene repercusiones prácticas: afecta la planificación de campañas publicitarias, la inversión en transmisión de partidos y la manera en que los organizadores proyectan la participación ciudadana en eventos masivos. Frente a un Mundial que convoca recursos y atención, un menor porcentaje de seguidores podría modificar expectativas sobre audiencias, patrocinios y activaciones comerciales. Además, desde la perspectiva sociológica, indica un posible reacomodo en las identidades colectivas vinculadas al deporte.

Lectura final y recomendación

Parametría insiste en la importancia de mantener series temporales para detectar cambios de largo plazo; en este caso, la caída desde 68% en 2006 hasta 44% al cierre de 2026 plantea preguntas que van más allá de una sola edición de torneo. El testimonio de Francisco Abundis invita a observar tanto factores culturales como institucionales y su interacción. Para quienes quieran profundizar, la entrevista completa en El Acento ofrece el contexto y matices del análisis, y sirve como punto de partida para debatir cómo se reconstruye la relación entre la sociedad mexicana y el fútbol.