Los gobiernos de México y Estados Unidos han acordado iniciar la primera ronda de conversaciones formales en preparación para la revisión conjunta del USMCA (conocido en español como T-MEC). Según los comunicados oficiales, la reunión inaugural de los equipos negociadores se celebrará en Washington D.C. la semana del 16 de marzo, mientras que Canadá se integrará en una fase posterior aún por definir.
Los titulares que impulsan estas gestiones son el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. Ambos coincidieron en la necesidad de focalizar la revisión en cómo reforzar la integración productiva regional y en garantizar que los beneficios del pacto repercutan principalmente en los países miembros.
Objetivos y alcance de las conversaciones
En el núcleo de los intercambios figuran asuntos como las reglas de origen, la seguridad en las cadenas de suministro y la reducción de la dependencia de insumos provenientes de fuera de Norteamérica. La revisión del USMCA contempla analizar mecanismos para que más valor agregado se produzca dentro de la región, lo que incluye posibles ajustes en normas aplicables a sectores estratégicos como el automotriz, la electrónica y la manufactura avanzada.
Medidas técnicas y preocupaciones
Funcionarios de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos han señalado que los equipos deben explorar medidas para fortalecer las reglas de origen y cerrar huecos que permiten la incorporación de insumos foráneos en productos exportados bajo el acuerdo. Entre las preocupaciones mencionadas figuran políticas nacionales que podrían favorecer a empresas estatales y aspectos laborales que, según EE. UU., debilitan el espíritu del convenio.
Mecanismo de revisión y calendario
El USMCA establece un proceso de revisión obligatorio que en 2026 cumple su primer ciclo. Si las tres partes aceptan la propuesta de extensión, el tratado se renovaría por otros seis años, desplazando su fecha de vencimiento desde 2036 hasta 2042. En caso de no alcanzar un acuerdo en este año, el protocolo prevé la realización de revisiones anuales hasta que se concrete una decisión sobre la renovación.
Diálogo bilateral previo al encuentro trilateral
La decisión de empezar con conversaciones bilaterales entre México y Estados Unidos responde, en parte, a la estrategia de cada país para definir límites y prioridades antes de entrar en una negociación a tres bandas. Fuentes de la Secretaría de Economía informaron que México mantendrá en las semanas siguientes conversaciones separadas con Canadá para coordinar puntos sobre comercio y seguridad, respetando que Ottawa tiene su propia hoja de ruta.
Contexto comercial y puntos conflictivos
Desde su entrada en vigor en 2026 como reemplazo del NAFTA, el USMCA ha sido clave para consolidar a México y Estados Unidos como socios comerciales principales. Datos del Departamento de Comercio de EE. UU. muestran que, en 2026, el intercambio bilateral superó los US$ 870.000 millones, un récord histórico. No obstante, aún persisten aranceles significativos en partidas específicas, como camiones medianos y pesados (arancel del 25%), metales como acero, aluminio y cobre (aranceles del 50%) y una tasa del 17% sobre tomates mexicanos.
Implicaciones y temáticas emergentes
Además de las reglas de origen, el debate incluirá la seguridad de las cadenas y la naturaleza de las políticas industriales nacionales. Analistas prevén que la revisión podría abordar también aspectos de comercio digital y mecanismos para limitar el acceso indirecto de productos procedentes de terceros países, en particular la creciente participación de insumos asiáticos en cadenas de valor que culminan en exportaciones a EE. UU.
Próximos pasos
Tras la reunión de la semana del 16 de marzo, las partes han indicado que las sesiones se sucederán de forma regular. La dinámica bilateral busca construir posiciones claras antes de la fase trilateral y facilitar así un acuerdo sobre la posible extensión del pacto. Las conversaciones incluirán consultas públicas internas realizadas en los últimos meses por los tres países para evaluar el desempeño del acuerdo y proponer mejoras concretas.



