Destitución de Marx Arriaga: documentos internos y su salida de la SEP

La Secretaría de Educación Pública (SEP) formalizó la destitución de Marx Arriaga como titular de la Dirección General de Materiales Educativos, un proceso que derivó en su permanencia dentro de su oficina durante 99 horas. En videos difundidos por medios, se aprecia al funcionario recibir el documento que lo separa del cargo y posteriormente abandonar las instalaciones para abordar un vagón del Metro de la Ciudad de México, desde donde negó presuntas irregularidades económicas.

El caso ha cobrado relevancia pública por su conexión con la revisión y modificación de los libros de texto gratuitos (LTG) y por oficios internos que colocan el origen del conflicto en octubre. Documentos oficiales, citados por medios nacionales, detallan las instrucciones y las discrepancias técnicas que llevaron al choque entre la Subsecretaría de Educación Básica y la DGME.

Cómo se desarrolló la salida de la SEP

Arriaga permaneció dentro de su oficina hasta recibir la notificación formal. Durante ese tiempo sostuvo reuniones privadas mientras el personal de la dependencia procedía a retirar objetos de su espacio laboral. Tras dejar el edificio en Avenida Universidad, ofreció declaraciones públicas rechazando categóricamente que existieran «moches» a trabajadores de la SEP y atribuyó las acusaciones a calumnias publicadas por algunos diarios.

Oficios internos: el origen de la disputa

Los documentos firmados por la subsecretaria Angélica Noemí Juárez Pérez y fechados entre el 22 y el 28 de octubre muestran una revisión exhaustiva de materiales de preescolar y primaria. En esos oficios, la Subsecretaría solicita la eliminación o modificación de contenidos calificados como «no pertinentes» en múltiples libros, proponiendo la compactación de títulos y la incorporación de elementos que, según la Subsecretaría, fueron ausentes o incongruentes con el Plan de Estudio 2026.

Contenidos señalados y alcance de las solicitudes

En anexos citados por Proceso se identifican cifras específicas: se pide eliminar 47 de 126 contenidos en textos de primer grado de preescolar, 41 de 119 en segundo grado y 37 de 114 en tercer grado, además de reducir decenas de apartados en libros dirigidos a docentes. La Subsecretaría también apunta a integrar temas como la igualdad de género, manifestaciones culturales y escritura en lengua materna en los materiales de primaria.

Respuesta de la Dirección General de Materiales Educativos

Arriaga respondió formalmente mediante oficios de noviembre en los que argumentó que muchas observaciones no se ajustaban a la lógica pedagógica y al diseño integral de la familia de LTG, así como a la Nueva Escuela Mexicana. Señaló que los materiales estaban listos para el ciclo 2026-y que modificar los textos en ese momento implicaría reescribir partes sustantivas sin el tiempo ni la coordinación técnica requerida, además de invocar procesos legales previos en favor del contenido actual.

Implicaciones para la política educativa

La Dirección General de Materiales Educativos tiene la responsabilidad de coordinar y producir los contenidos que se distribuyen en la educación básica a nivel nacional. Por ello, cualquier cambio decidido desde la Subsecretaría o desde otras instancias impacta directamente en los planes de estudio, la logística editorial y la política educativa federal. La disputa documentada refleja, además, tensiones sobre la autonomía técnica frente a determinadas órdenes administrativas.

Algunas fuentes y docentes vinculados a la resistencia denunciaron que la intención de ciertos mandatos era regresar a modelos de edición externalizada, con participación de editoriales privadas. Mientras tanto, la salida de Arriaga abre la puerta a la designación de nuevas autoridades en la DGME y a la continuidad del proceso de revisión de los LTG marcado por revisiones internas y debates sobre la orientación pedagógica del material.

El episodio conjuga elementos administrativos, técnicos y políticos: desde solicitudes puntuales emitidas entre el 22 y el 28 de octubre hasta la decisión final de separar a un funcionario tras la confrontación. La controversia seguirá vinculada a la elaboración de contenidos escolares, al papel del magisterio en su validación y a la definición de prioridades en la educación básica del país.