La situación en lacolonia Sánchez Taboadade Tijuana ha tomado un giro preocupante desde el cierre parcial de su avenida principal hace tres meses. Este cierre, implementado como medida preventiva ante undeslizamiento de tierra, ha desatado una serie de problemas que afectan la vida diaria de los residentes.
Los habitantes de la zona han expresado su descontento debido a losdaños estructuralesen la vialidad, losriesgos eléctricosy las dificultades que enfrentan para movilizarse. La reciente temporada de lluvias ha exacerbado estos problemas, dejando a muchas familias en una situación vulnerable.
Impacto del cierre vial en la comunidad
El cierre de la avenida se llevó a cabo por parte de las autoridades municipales, quienes, tras constatar el peligro que representaba el movimiento del terreno, decidieron restringir el acceso a la zona. Esta decisión ha implicado la reducción de carriles y la colocación de señalización, mientras que eldepartamento de Protección Civilrealiza monitoreos constantes para evaluar la estabilidad del suelo y planear posibles acciones de mitigación.
Las quejas de los vecinos
Jesús González, un vecino afectado, relató que el problema comenzó en noviembre y se originó por unafuga de aguaque no fue atendida a tiempo. Esta filtración ha provocado el deterioro del pavimento, generando un ambiente de inseguridad. «Es más fácil caminar por la parte dañada que rodear, sin embargo, debo tener cuidado de no acercarme a los cables, ya que eso es peligroso. Ya se han reportado cortocircuitos», comenta González.
Adicionalmente, Humberto López, otro residente de la zona, ha señalado que el cierre ha complicado el uso deltransporte público. Las unidades deben tomar rutas alternas, lo que incrementa los tiempos de traslado y genera congestión vehicular. «Vivo a solo 15 minutos de la problemática, pero el tráfico hace que tarde mucho más en conseguir un transporte para ir a trabajar», explicó López.
Consecuencias del deslizamiento en la infraestructura
El deslizamiento de tierra ha causado que lacalle Eridanose hunda hasta tres metros, lo que ha llevado a múltiples fugas de agua y ha afectado el servicio en algunas áreas. Durante un periodo, los residentes recibieron agua a través de pipas, aumentando la frustración entre los vecinos.
Las autoridades han sido notificadas sobre el estado de los postes eléctricos y los cortocircuitos que han surgido como consecuencia de la situación. La Comisión Federal de Electricidad ha sido alertada, ya que los residentes temen quedarse sin suministro eléctrico, lo que complicaría aún más su calidad de vida.
Monitoreo y respuesta de las autoridades
José Luis Jiménez, un funcionario del gobierno municipal, anunció que en un plazo de diez a quince días se espera contar con los resultados de los estudiosgeotécnicosygeofísicosque se han solicitado. Estos estudios son cruciales para determinar la extensión del daño y las medidas a tomar para mitigar los riesgos. «Los agrietamientos en la carpeta asfáltica son evidentes y el agua ha acelerado el movimiento de tierra», afirmó Jiménez.
A pesar de las advertencias y el cierre vial, muchos residentes continúan transitando por la zona, lo que aumenta el riesgo para quienes se desplazan por el área. La falta de una respuesta integral por parte de las autoridades ha dejado a la comunidad en un estado de incertidumbre.
El futuro de Sánchez Taboada
La situación en la colonia Sánchez Taboada es un claro ejemplo de cómo los fenómenos naturales pueden interrumpir la vida diaria de los ciudadanos. La combinación de deslizamientos de tierra y el manejo inadecuado de las infraestructuras ha llevado a una crisis que requiere atención inmediata. Los residentes esperan que se implementen soluciones efectivas para restaurar la seguridad y la movilidad en su comunidad.
Los habitantes de Sánchez Taboada merecen soluciones que no solo atiendan los síntomas, sino que aborden las causas subyacentes de este problema.


