El Día de la Candelaria, que se celebra el 2 de febrero, es una festividad profundamente arraigada en la cultura mexicana. Esta celebración no solo conmemora la presentación del Niño Jesús en el templo, sino que también representa una rica fusión de tradiciones prehispánicas y cristianas. En este día, los tamales se convierten en el plato protagonista, simbolizando la unión familiar y la herencia cultural de México.
Con un gasto estimado de 1.2 mil millones de pesos, los mexicanos adquieren alrededor de 40 millones de tamales y atole de pequeños comerciantes para celebrar esta fecha. Las familias que encontraron la figura del Niño Jesús en la Rosca de Reyes son las encargadas de ofrecer estos deliciosos platillos, lo que genera una demanda que se siente en todo el país.
Raíces de la celebración
La historia del Día de la Candelaria se remonta a tradiciones antiguas. Su origen religioso se basa en un relato bíblico en el que María y José llevaron al Niño Jesús al templo. En este acto, la Virgen María ofreció dos pichones de paloma como símbolo de pureza y humildad. Sin embargo, la festividad también tiene un profundo significado prehispánico, relacionado con el inicio de la temporada de siembra.
Tradiciones prehispánicas
Las antiguas civilizaciones, como los aztecas, celebraban rituales en honor a sus dioses de la lluvia y la fertilidad, coincidiendo con el solsticio de invierno. Estas ceremonias eran esenciales para asegurar buenas cosechas e incluían ofrendas de tamales, considerados un alimento sagrado que simbolizaba la abundancia de la tierra. Esta conexión con la naturaleza y la fertilidad explica por qué los tamales son tan esenciales en la festividad.
Con la llegada de los colonizadores españoles, las tradiciones indígenas y cristianas se entrelazaron, dando como resultado la celebración actual. A pesar de esta fusión, la costumbre de preparar y consumir tamales el 2 de febrero se ha mantenido viva a lo largo de los siglos, enriqueciendo la cultura mexicana con cada generación.
Variedades de tamales y su preparación
En México, la variedad de tamales es impresionante, con recetas que varían de una región a otra. Los más populares incluyen los tamales de pollo, tamales de rajas con queso, tamales de mole y los tamales dulces. Cada uno de estos platillos ofrece una experiencia gastronómica única que refleja la diversidad cultural del país.
Para acompañar los tamales, es común preparar café o atole, una bebida caliente que complementa perfectamente los sabores de los tamales. Las familias se reúnen para disfrutar de esta celebración, fortaleciendo los lazos familiares y compartiendo historias alrededor de la mesa. Este acto de reunir a los seres queridos es, sin duda, uno de los aspectos más significativos del Día de la Candelaria.
Celebraciones en la actualidad
Hoy en día, el Día de la Candelaria no solo es una ocasión para comer tamales, sino que también se ha convertido en una fiesta comunitaria en muchas localidades. Desde ferias de tamales hasta eventos culturales, la festividad se celebra con entusiasmo y alegría. Las familias se visten de manera tradicional y las calles se llenan de música y danzas, creando un ambiente festivo que resalta la riqueza cultural de México.
El Día de la Candelaria es, por tanto, más que una simple comida; es una celebración que honra las tradiciones, la religión y la comunidad. Al disfrutar de un tamal, no solo se saborea un platillo delicioso, sino que también se participa en una rica herencia cultural que ha perdurado a través de los siglos.



