La relación entre el consumo de alcohol y la calidad del sueño ha sido objeto de estudio durante años. Recientemente, la neuróloga Stella Maris Valiensi compartió información crucial sobre el impacto de tomar una copa de vino antes de ir a la cama. A pesar de que muchas personas creen que un poco de vino puede ayudar a relajarse y facilitar el sueño, la realidad resulta ser más compleja.
En su conversación con LN+, Valiensi destacó que, aunque es común pensar que el vino puede inducir un sueño reparador, esto no es del todo cierto. De hecho, la idea de que se puede recuperar el sueño perdido durante el día, especialmente en vacaciones, es un mito que merece ser desmentido.
El verdadero impacto del vino en el sueño
Tomar vino antes de dormir puede parecer una práctica inofensiva, pero Valiensi advierte sobre las consecuencias que puede tener en la calidad del sueño. El alcohol, aunque inicialmente puede inducir somnolencia, en realidad interfiere con las fases del sueño, especialmente con el sueño REM, que es crucial para una recuperación adecuada.
La neurociencia nos enseña que el sueño tiene varias etapas, y cada una de ellas juega un papel fundamental en nuestro bienestar físico y mental. Un consumo excesivo de alcohol puede llevar a un sueño más ligero y menos reparador, lo que significa que, en lugar de despertarse descansadas, muchas personas se sienten más fatigadas al día siguiente.
Consejos para mejorar la calidad del sueño
Además de discutir el consumo de vino, Valiensi ofreció recomendaciones prácticas para optimizar el descanso nocturno. Una de las sugerencias más importantes es crear un ambiente propicio para dormir. Esto incluye mantener la habitación oscura, a una temperatura adecuada y libre de ruidos molestos.
Asimismo, la experta enfatizó que realizar actividad física durante el día puede tener un efecto positivo en la calidad del sueño. El ejercicio no solo ayuda a liberar tensiones acumuladas, sino que también prepara al cuerpo para un descanso más profundo y reparador.
Desmitificando el sueño y las vacaciones
En la conversación, se abordó también la creencia popular de que es posible recuperar el sueño perdido durante las vacaciones. Valiensi subrayó que este concepto es erróneo. Aunque puede ser tentador dormir más durante los días de descanso, esto puede alterar los ritmos circadianos y dificultar el regreso a la rutina habitual.
La neuróloga argumenta que lo mejor es mantener una rutina de sueño constante, incluso durante las vacaciones. Esto significa acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, lo que ayuda a regular el reloj biológico del cuerpo y mejora la calidad del sueño.
La importancia de la salud mental
La calidad del sueño está íntimamente relacionada con la salud mental. Valiensi también hizo hincapié en que un buen descanso es fundamental para el bienestar emocional. La falta de sueño puede llevar a problemas como la ansiedad y la depresión, creando un ciclo vicioso difícil de romper.
Por lo tanto, es crucial prestar atención no solo a lo que consumimos antes de dormir, sino también a nuestras rutinas diarias y a cómo estas impactan en nuestro descanso. Adoptar hábitos saludables puede marcar la diferencia en cómo nos sentimos tanto física como mentalmente.
En su conversación con LN+, Valiensi destacó que, aunque es común pensar que el vino puede inducir un sueño reparador, esto no es del todo cierto. De hecho, la idea de que se puede recuperar el sueño perdido durante el día, especialmente en vacaciones, es un mito que merece ser desmentido.0


