El clima político en Venezuela ha dado un giro inesperado tras la captura del presidente Nicolás Maduro por autoridades estadounidenses. En este contexto, la Corte Suprema del país ha nombrado a la actual vicepresidenta, Delcy Rodríguez, como líder interina. Este movimiento busca garantizar la continuidad administrativa y la defensa integral de la nación, en medio de una crisis que ha propiciado la intervención extranjera.
Con la decisión de la alta corte, Rodríguez asume la responsabilidad de ejercer todos los poderes y atribuciones que le confiere el cargo de presidenta. Sin embargo, la Corte se abstuvo de declarar a Maduro ausente de manera permanente, lo que implicaría la necesidad de celebrar elecciones en un plazo de 30 días. Este matiz deja abierta la posibilidad de un retorno del mandatario al poder.
Intervención de Estados Unidos y sus implicaciones
En medio de estos acontecimientos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su país administrará Venezuela hasta que se logre una transición de liderazgo adecuada. Durante una conferencia de prensa en su residencia en Florida, Trump afirmó: “Vamos a dirigir el país hasta que podamos hacer una transición segura y adecuada”. Este comentario ha generado incertidumbre sobre cómo se llevará a cabo la administración de un país soberano, dado que su vicepresidente, legislatura y fuerzas armadas se oponen abiertamente a la intervención estadounidense.
Planes de recuperación y despliegue de recursos
Trump mencionó que la respuesta estadounidense incluiría la participación de grandes compañías petroleras del país. A pesar de que se mantiene un embargo sobre el petróleo venezolano, afirmó que estas empresas invertirían en la infraestructura petrolera deteriorada de Venezuela. “Vamos a enviar a nuestras grandes compañías petroleras para que inviertan miles de millones de dólares en la infraestructura y generen ingresos para el país”, declaró Trump. Sin embargo, el futuro de esta propuesta sigue incierto, ya que la situación política interna no muestra señales de estabilización.
Reacción de Delcy Rodríguez y la defensa de la soberanía
Pese a su nuevo papel, Delcy Rodríguez no tardó en expresar su rechazo a la detención de Maduro, a la que calificó de “secuestro” y un acto “barbárico”. En un mensaje transmitido por televisión estatal, Rodríguez reafirmó su compromiso de defender la soberanía venezolana, afirmando que el país no será una colonia. “Estamos listos para defender nuestros recursos naturales”, declaró con firmeza, exigiendo la liberación inmediata de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Relaciones con Estados Unidos y la oposición interna
En un giro sorprendente, Trump indicó que Rodríguez había conversado con el senador estadounidense Marco Rubio, quien ha estado en contacto con ella para asegurar su colaboración en el proceso. “Ella dijo: ‘Haremos lo que sea necesario’”, afirmó Trump, sugiriendo que Rodríguez estaba en una posición de debilidad. Sin embargo, la vicepresidenta ha manifestado que su lealtad se encuentra con Maduro, lo que complica aún más la situación política.
Por otro lado, la líder opositora María Corina Machado, que se encuentra en un lugar desconocido, también ha expresado su disposición para asumir el liderazgo del país. En redes sociales, Machado instó a las Fuerzas Armadas de Venezuela a reconocer a su candidato, Edmundo González Urrutia, como presidente. Sin embargo, Trump ha señalado que no ve a Machado como una opción viable, lo que añade otro nivel de complejidad a la lucha por el poder en el país.
Este dramático episodio en la historia de Venezuela destaca la fragilidad de su política interna y las tensiones externas que la rodean. Con la designación de Delcy Rodríguez, el futuro del país queda en un delicado equilibrio, mientras la comunidad internacional observa atentamente el desenlace de esta crisis.


