La situación energética en Cuba ha alcanzado niveles críticos desde finales de 2026. El presidente Miguel Díaz-Canel ha denunciado la escasez de suministros externos desde diciembre, una problemática que afecta profundamente la vida cotidiana de los cubanos. Este desafío se vincula estrechamente con las presiones ejercidas por Estados Unidos sobre México, lo que ha complicado el envío de petróleo a la isla caribeña.
En este contexto, Díaz-Canel ha expresado su agradecimiento al Gobierno mexicano, destacando la labor de la presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Relaciones Exteriores. La relación bilateral entre ambos países se ha fortalecido en un momento crítico, mientras que otros países como Rusia, China y Venezuela también han ofrecido su apoyo.
Desafíos energéticos en Cuba
La escasez de combustible ha llevado a la isla a implementar medidas de emergencia. Díaz-Canel advirtió que la falta de combustible podría tener repercusiones en sectores vitales, como el transporte, la producción de alimentos y el funcionamiento de servicios públicos. “Es inaceptable que una potencia imponga políticas agresivas sobre un país pequeño”, afirmó el mandatario en una reciente intervención ante los medios.
Impacto en la vida diaria
La crisis energética en Cuba no solo afecta el suministro de energía, sino que también repercute en la economía y el bienestar de la población. La escasez de combustible ha incrementado el riesgo de apagones prolongados, afectando al transporte público y la distribución de mercancías esenciales. La comunidad enfrenta un panorama incierto, donde la falta de recursos básicos se convierte en un tema de preocupación cotidiana.
Relaciones diplomáticas y apoyos internacionales
El Gobierno cubano ha destacado la importancia del apoyo mexicano, subrayando que este respaldo ha sido constante en foros internacionales y en la política exterior de México. Las acciones de la administración de Sheinbaum reflejan un enfoque de cooperación en la región, a pesar de las tensiones con Estados Unidos. Durante su intervención, Díaz-Canel también mencionó que la ayuda humanitaria de otros países ha sido crucial en la situación actual.
La postura de Estados Unidos
Por su parte, el gobierno estadounidense ha anunciado la entrega de 6 millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba, destinada a las comunidades más afectadas por la falta de energía. Sin embargo, esta asistencia ha sido recibida con escepticismo por parte del gobierno cubano, que sostiene que las sanciones estadounidenses han agravado la crisis energética. Díaz-Canel se refirió al “bloqueo energético” como una estrategia que empeora la situación en la isla.
Perspectivas futuras
Frente a este panorama, el presidente cubano ha manifestado su intención de dialogar con Estados Unidos, siempre que se realice en un marco de respeto mutuo y sin injerencias. A pesar de las dificultades, Díaz-Canel enfatizó que Cuba no está sola y cuenta con el respaldo de naciones aliadas en su lucha por la soberanía energética.
Este escenario de crisis energética plantea desafíos significativos para la población y economía cubana. El reconocimiento del apoyo mexicano y el compromiso de buscar soluciones mediante el diálogo son pasos importantes hacia la recuperación y el fortalecimiento de las relaciones en la región.



