La eliminatoria de la UEFA Champions League entre Benfica y Real Madrid en Lisboa se vio empañada por una acusación grave que surgió tras el gol de la victoria. El brasileño Vinícius Júnior aseguró que el joven argentino Gianluca Prestianni le había dirigido un insulto racial, lo que obligó al árbitro a detener el encuentro y activar el protocolo antirracismo de la competición.
El episodio tuvo lugar después del tanto en la segunda mitad: la celebración de Vinícius frente a la grada local desembocó en un cruce verbal con Prestianni y, según el delantero merengue, en el uso del término mono (la palabra española para «monkey»). El árbitro François Letexier detuvo el partido por más de diez minutos mientras se evaluaba la situación.
Reacciones inmediatas y versiones contrapuestas
La respuesta de Vinícius fue rápida y contundente. En redes sociales calificó a los racistas como «cobardes» y reclamó medidas más severas, expresando que no toleraría ese tipo de conductas para él ni para su familia. En el vestuario y en público, recibió el apoyo de sus compañeros; jugadores como Kylian Mbappé pidieron sanciones drásticas, incluso inhabilitar al presunto autor de jugar en competiciones europeas.
Por su parte, Prestianni y Benfica negaron cualquier comentario racista. El futbolista publicó un mensaje en redes asegurando que nunca dirigió insultos racistas a Vinícius y señaló que el brasileño había interpretado mal lo que escuchó. Fuentes cercanas al jugador afirman que la palabra proferida habría sido otro insulto, un término homofóbico (maricón), aunque esa versión no está confirmada oficialmente por la UEFA.
La posición de Mourinho
El entrenador José Mourinho, expulsado en los minutos finales del encuentro, defendió a su plantilla y subrayó la tradición del club lisboeta para rechazar cualquier acusación de racismo. Mourinho señaló además que Vinícius sufre provocaciones en muchos estadios y puso en duda que el incidente probara un comportamiento racista sistémico por parte del club.
Apoyo del Real Madrid y contexto previo
En el Real Madrid, la solidaridad con Vinícius fue amplia. El capitán Federico Valverde apuntó a gestos que, según él, indicaban que se había proferido algo inapropiado, mientras las voces institucionales exigieron que la UEFA actuara con rapidez. La reacción de la plantilla elevó la presión mediática y deportiva sobre la investigación.
El incidente no ocurre en vacío: Vinícius ha sido objeto de abuso racial en España en otras ocasiones. Entre los casos previos, se recuerda que cuatro ultras del Atlético de Madrid recibieron en junio del año pasado sentencias suspendidas por colgar un muñeco con la imagen del jugador, calificado por la policía como un «delito de odio». En mayo de 2026 también hubo un enfrentamiento en Mestalla tras insultos racistas hacia el brasileño.
Impacto en la imagen y mensaje público
La atención mediática convirtió el caso en debate público sobre la respuesta de clubes y organismos frente a el racismo en el fútbol. Jugadores y dirigentes han pedido sanciones ejemplares para evitar que episodios similares vuelvan a repetirse, mientras que defensores de la presunción de inocencia recuerdan que hace falta un proceso disciplinario claro y pruebas concluyentes.
Trayectoria y situación deportiva de Prestianni
La controversia llega en un momento clave de la carrera de Gianluca Prestianni. Nacido en Ciudadela, provincia de Buenos Aires, el extremo emergió de las inferiores de Vélez Sarsfield y fue apodado «La Joyita» por su desequilibrio y condición física: mide 1,66 m y debutó profesionalmente con 16 años. Entre 2026 y 2026 marcó tres goles en 39 partidos y tuvo episodios de indisciplina en sus primeros años.
En 2026 fue fichado por Benfica por una cifra cercana a los 10 millones de euros. En la presente campaña ha participado en 30 encuentros, aportando dos goles y dos asistencias, y contando con la confianza de Mourinho. En selecciones juveniles eligió representar a Argentina frente al interés de Italia, destacando en el Mundial Sub-20 de 2026 en Chile, donde fue dos veces reconocido como mejor jugador del partido.
Prestianni debutó con la selección mayor en un amistoso frente a Angola el pasado noviembre y figura como alternativa para la lista de la Copa Mundial de 2026. Sin embargo, episodios anteriores, como una pelea en un torneo juvenil en 2026 y gestos provocadores en el ámbito internacional, habían llamado la atención de clubes y prensa.
Investigación y posibles consecuencias
La UEFA ha abierto indagaciones sobre la denuncia presentada por Vinícius; el resultado determinará sanciones disciplinarias o el archivo del caso. Si se confirma un insulto racial, las consecuencias podrían incluir suspensiones y multas, además de un fuerte impacto en la reputación del jugador implicado.
Mientras tanto, el episodio plantea preguntas sobre prevención, educación y sanciones en el fútbol moderno: cómo proteger a las víctimas de abusos, garantizar procesos justos y evitar que los estadios se conviertan en escenarios de discriminación. Para Prestianni, la investigación puede marcar un antes y un después en su carrera; para Vinícius, es otro capítulo en una lucha más amplia contra el racismo en el deporte.



