conmemoración en hermosillo marca el centenario de la Guerra Cristera

En Hermosillo se preparan actividades públicas para conmemorar el centenario de la Guerra Cristera y el aniversario luctuoso del Arzobispo Juan Navarrete Guerrero. La programación incluye un panel abierto con especialistas y una ceremonia floral junto al monumento dedicado al prelado, con acceso gratuito para la comunidad.

Organizada por el Museo Casa del Recuerdo Arzobispo Juan Navarrete y el Grupo Pastor y Maestro, la iniciativa busca combinar elementos de memoria histórica y fe comunitaria para ofrecer un espacio de diálogo sobre un episodio complejo de la historia religiosa de México.

Programa de actos y sede

El ciclo de actividades comenzará con un panel con entrada libre que se celebrará en la Sala de Usos Múltiples del Seminario Mayor de Hermosillo. El encuentro está programado para el viernes 20 de febrero a las 17:00 horas y ha sido anunciado como un foro abierto a toda la población, sin costo alguno.

Además del panel, el sábado 21 de febrero a las 10:00 horas tendrá lugar la colocación de un arreglo floral en la estatua del Arzobispo Juan Navarrete, ubicada en la intersección de los bulevares Luis Encinas y Juan Navarrete. El acto, promovido por el Grupo Pastor y Maestro, convoca de manera especial a la comunidad católica local.

Ponentes y líneas temáticas

El encuentro contará con la participación de varios ponentes que aportarán distintas perspectivas sobre la conflicto iglesia‑estado y su repercusión regional. Entre los expositores destaca José de la Torre Chávez, proveniente de Tempe, Arizona, quien compartirá la experiencia familiar durante los años de la persecución religiosa.

La académica Elizabeth Cejudo Ramos, directora de Historia y Antropología de la Universidad de Sonora, presentará una ponencia titulada “Más allá de la Cristiada: El Conflicto Iglesia‑Estado en Sonora”, que ofrecerá un panorama analítico acerca del impacto local y las transformaciones sociales derivadas del periodo.

Objetivos del panel

Los organizadores han explicado que la intención del panel no es solo rememorar sucesos, sino propiciar un diálogo crítico en torno a la relación entre poder civil y libertad religiosa, así como ofrecer elementos para comprender cómo esos episodios moldearon la vida social y eclesiástica en Sonora.

Se ha hecho hincapié en que la actividad es abierta y gratuita, buscando atraer tanto a público académico como a fieles y ciudadanos interesados en la historia local.

Memoria, fe y procesos de reconocimiento

La conmemoración se enmarca en una tradición de recordar a las víctimas y protagonistas de episodios de persecución religiosa en México durante las primeras décadas del siglo XX. Para los organizadores es importante vincular el recuerdo histórico con la figura del Arzobispo Juan Navarrete Guerrero y el papel que desempeñó la Iglesia en la región.

Al mismo tiempo, estas actividades dialogan con procesos más amplios de reconocimiento y homenaje que han ocurrido en diferentes diócesis del país, donde la memoria de mártires y la recuperación de testimonios se combinan con la reflexión sobre la sociedad contemporánea.

Participación comunitaria y convocatoria

El Padre Armando Armenta Montaño, historiador de la Arquidiócesis, hizo una invitación pública a la ciudadanía para que asista a los eventos programados. Subrayó que se trata de momentos pensados para compartir información, recordar a quienes sufrieron en aquel periodo y dialogar sobre las lecciones que la historia ofrece hoy.

La invitación incluye tanto a personas vinculadas a instituciones religiosas como a quienes simplemente deseen conocer más sobre este capítulo histórico. La colocación de flores en el monumento será un acto breve pero simbólico, que complementa la jornada de reflexión organizada en el Seminario Mayor.

En síntesis, la conmemoración en Hermosillo combina paneles académicos, testimonios personales y actos de recuerdo público para ofrecer una mirada plural sobre la Guerra Cristera y su huella en Sonora. Las actividades programadas para el 20 y 21 de febrero están abiertas a toda la comunidad y buscan fomentar tanto la memoria histórica como la convivencia respetuosa en torno a temas de fe.