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La batalla por el control del sindicato gastronómico
El reciente fallo judicial ha reavivado la intensa disputa entre Luis Barrionuevo y su ex cuñado Dante Camaño por el control de la seccional porteña del sindicato gastronómico UTHGRA. Este conflicto, que se ha prolongado por casi cuatro años, ha captado la atención no solo de los afiliados, sino también de la opinión pública, dada la importancia de esta delegación en términos de recaudación y número de miembros.
Decisión judicial y sus implicaciones
La medida cautelar emitida por el juez Claudio Loguardo ha otorgado a Camaño el control de las cuentas bancarias de la seccional, permitiéndole gestionar los aportes de los afiliados. Esta decisión se mantendrá vigente hasta que la Corte Suprema se pronuncie sobre el fondo del asunto. La resolución no solo devuelve a Camaño la administración de la seccional, sino que también le otorga la potestad de acceder a los fondos necesarios para mantener las actividades del sindicato.
Un conflicto que afecta a miles de trabajadores
La disputa entre Barrionuevo y Camaño no es un simple desacuerdo entre dos dirigentes; afecta a miles de trabajadores que dependen de la gestión eficiente del sindicato. La seccional porteña es crucial para la recaudación de aportes sindicales, lo que la convierte en un punto neurálgico dentro de la estructura del gremio. La incertidumbre sobre quién controla realmente la seccional puede tener repercusiones significativas en la representación y los derechos de los afiliados.
El futuro del sindicato en juego
A medida que avanza este conflicto, la comunidad sindical observa con atención. La resolución de la Corte Suprema será determinante para establecer un precedente en la gestión de los sindicatos en Argentina. La lucha por el poder dentro de UTHGRA no solo refleja las tensiones internas, sino que también plantea preguntas sobre la transparencia y la responsabilidad en la administración de los fondos sindicales. Los afiliados esperan que esta situación se resuelva pronto, para que su representación y derechos no se vean comprometidos.