En la década de 1930, un acontecimiento crucial marcó el mundo del fútbol. El FC Barcelona y un equipo compuesto por las mejores estrellas del norte de España, específicamente de la región vasca, realizaron extensas giras por México. Este viaje no solo ayudó a Barcelona a salir de una crisis financiera, sino que también dejó una huella indeleble en la historia del fútbol.
Para entender el contexto, es esencial observar la situación del fútbol español en ese momento. Durante las primeras décadas del siglo XX, el fútbol se consolidaba en España, y la región del País Vasco, especialmente Bilbao, se destacaba por su rica tradición futbolística.
La era dorada del fútbol vasco
El Athletic Club de Bilbao se erigió como una de las potencias del fútbol español, capturando cuatro de los primeros seis campeonatos nacionales. La región, gracias a su aislamiento geográfico, dio lugar a una población notablemente atlética, lo que se reflejaba en su estilo de juego más físico, similar al del fútbol británico.
Mientras tanto, el FC Barcelona, que había disfrutado de un éxito considerable en la década de 1920, enfrentaba serias dificultades en los años 30. Con un equipo que no lograba salir de la mitad de la tabla y problemas económicos, la situación del club se tornaba alarmante.
Impacto de la guerra civil española
El clima bélico en España cambió drásticamente en julio de 1936, cuando estalló una guerra civil tras un golpe militar. Este conflicto alteró la vida política y social del país, y tuvo repercusiones devastadoras para el deporte, especialmente el fútbol. La Liga Española fue suspendida y muchos jugadores se unieron a las filas de los bandos en conflicto.
Durante este período tumultuoso, el presidente del FC Barcelona, Josep Suñol, fue asesinado, y el club se encontraba al borde de la quiebra. La situación se complicó aún más cuando las fuerzas nacionalistas empezaron a presionar el norte de España, donde se encontraban muchos de los jugadores del Athletic Club.
Una oportunidad inesperada en México
En medio de este caos, Manuel Mas Soriano, un empresario catalán radicado en México, ofreció una salvación al FC Barcelona. Propuso una gira por México, donde la comunidad española y el apoyo al bando republicano prometían llenar los estadios. Con un costo de $15,000 asegurado, la gira fue una oportunidad que el club no podía rechazar.
Así, en la primera mitad de 1937, un grupo de jugadores del Barcelona partió hacia México, cruzando un túnel en Francia para escapar de un ataque aéreo. Al llegar, fueron recibidos con entusiasmo por los aficionados, aunque también enfrentaron hostilidad en algunos sectores. A pesar de estas dificultades, la gira se extendió a 14 partidos, generando ingresos vitales que se depositaron en un banco de París.
El legado del fútbol vasco en México
Paralelamente, el fútbol vasco no se quedó atrás. Con el establecimiento del Gobierno Vasco y la designación de José Antonio Aguirre como su primer presidente, se formó un equipo nacional vasco que buscaba promover la independencia y la identidad de la región a través del deporte. Este equipo, conocido como Team Euzkadi, también realizó una gira por Europa antes de unirse a los barcelonistas en México.
El Team Euzkadi se enfrentó a la selección nacional mexicana y a varios clubes, logrando un notable éxito. En 1938, la situación se volvió crítica y el equipo registró oficialmente su club en México como Club Deportivo Euzkadi, donde compitieron en la liga mexicana durante la temporada 1938-39.
El impacto duradero de la gira
Para entender el contexto, es esencial observar la situación del fútbol español en ese momento. Durante las primeras décadas del siglo XX, el fútbol se consolidaba en España, y la región del País Vasco, especialmente Bilbao, se destacaba por su rica tradición futbolística.0
Para entender el contexto, es esencial observar la situación del fútbol español en ese momento. Durante las primeras décadas del siglo XX, el fútbol se consolidaba en España, y la región del País Vasco, especialmente Bilbao, se destacaba por su rica tradición futbolística.1
Para entender el contexto, es esencial observar la situación del fútbol español en ese momento. Durante las primeras décadas del siglo XX, el fútbol se consolidaba en España, y la región del País Vasco, especialmente Bilbao, se destacaba por su rica tradición futbolística.2



