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10 junio 2026

Cómo la resistencia iraní desafió las expectativas de EE.UU. e Israel

Donald Trump y Benjamin Netanyahu creían que una victoria rápida sobre Irán reconfiguraría Medio Oriente, pero la realidad ha sido muy distinta.

Cómo la resistencia iraní desafió las expectativas de EE.UU. e Israel

En febrero de 2026, Donald trump y Benjamin Netanyahu iniciaron una campaña militar contra Irán con la convicción de que el régimen en Teherán estaba al borde del colapso. Sin embargo, seis meses después, la situación ha evolucionado de manera muy distinta a lo esperado. La República Islámica de Irán no solo ha resistido, sino que ha demostrado una capacidad de resiliencia que ha sorprendido a los analistas internacionales.

El derribo de un helicóptero Apache estadounidense por parte de Irán es el último recordatorio de que los dirigentes iraníes no están dispuestos a ceder. Para ellos, la supervivencia del régimen es sinónimo de victoria y han logrado consolidar su control sobre el estrecho de Ormuzuna de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

La estrategia fallida de Trump y Netanyahu

Cuando Trump y Netanyahu lanzaron sus campañas militares, lo hicieron con la certeza de que el régimen iraní estaba debilitado por las sanciones económicas y las protestas internas. Sin embargo, subestimaron la capacidad de resistencia y la astucia del régimen islámico, que ha logrado mantenerse en el poder a pesar de las adversidades.

Trump, que había observado con satisfacción cómo el ejército estadounidense capturaba al presidente de Venezuela y a su esposa, esperaba un cambio de régimen rápido en Irán. Sin embargo, la realidad ha sido muy distinta. El régimen iraní ha demostrado ser un hueso duro de roercapaz de sobrevivir a ataques militares y mantener su influencia en la región.

El estrecho de Ormuz y la economía global

El cierre del estrecho de Ormuz ha tenido consecuencias devastadoras para los estados petroleros del Golfo, aliados de Estados Unidos e Israel. No solo se han perdido ingresos por productos petroquímicos y sus derivados, sino que la visión de un oasis de estabilidad y negocios multimillonarios en el Golfo se ha convertido en un espejismo.

El régimen iraní cree que su capacidad para estrangular la economía mundial cerrando el estrecho de Ormuz y atacando a sus vecinos árabes del Golfo puede traducirse en una capacidad de disuasión a largo plazo frente a Estados Unidos e Israel. Los nuevos dirigentes iraníes, aunque ideológicos como sus predecesores, están dispuestos a asumir riesgos en lo que consideran una lucha existencial.

La divergencia entre Trump y Netanyahu

Una parte clave de la estrategia iraní consiste en vincular la guerra en Líbano con la guerra en el Golfo. El mensaje del régimen para Trump es claro: no puede esperar ningún tipo de acuerdo si Israel continúa bombardeando Líbano e intentando destruir a Hezbolá.

Trump ha demostrado implícitamente que acepta el vínculo entre lo que sucede en Líbano y lo que ocurre en el Golfo, frenando los planes de Israel de atacar Beirut. Sin embargo, Netanyahu ha declarado que no aceptará tal vinculación, calificándola de intolerable y completamente inaceptable.

La guerra es impopular en Estados Unidos, y Trump busca una salida que pueda presentar como una victoria. Sin embargo, la situación actual sugiere que la crisis de desgaste permanente y prolongada entre tensión y conflicto abierto podría ser el nuevo escenario en medio oriente.

Autor

Sofía Herrera

Sofía Herrera cubre lo que pasa en TikTok antes de que llegue a la televisión. Combina análisis cultural con periodismo de actualidad ligera.