Cómo la política de cuidados y la cartografía del agua construyen agenda pública

En un contexto de reflexión institucional sobre el bienestar social, la universidad fue escenario de dos iniciativas que buscan incidir en la formulación de políticas. Por un lado, el jueves 26 de marzo se celebró la conferencia «Me cuido, te cuidas, nos cuidamos. Las mujeres en la política de cuidados», organizada por la Coordinación de Formación Humanista y Bien Común, donde la doctora María Sierra Pacheco invitó a pensar el derecho humano a los cuidados como eje central para sociedades más equitativas. Por otro lado, en un acercamiento entre academia y gestión pública, la Universidad Privada Domingo Savio recibió una exposición sobre cartografía del agua con inteligencia artificial aplicada al territorio metropolitano.

Ambos encuentros compartieron un punto de partida parecido: la necesidad de reconocer problemas invisibles para transformarlos en políticas tangibles. En la conferencia sobre cuidados se puso en primer plano la idea de que el trabajo de cuidado no es solo una responsabilidad privada, sino un componente con implicaciones económicas y políticas. La exposición defendió que, para avanzar hacia la justicia social, es imprescindible reconocer, redistribuir y valorar ese trabajo mediante políticas públicas que incluyan recursos, servicios y marcos normativos sensibles al género.

La política de cuidados como asunto público

Durante la intervención de la doctora Pacheco se abordaron las raíces de las desigualdades en los sistemas de cuidado y cómo estas repercuten de manera desproporcionada en las mujeres. Se enfatizó la idea de que el reconocimiento del cuidado es la primera condición para articular respuestas colectivas: desde la creación de servicios de proximidad hasta la profesionalización de labores no remuneradas. Asimismo, la ponente ofreció ejemplos de experiencias locales y colectivas que permiten imaginar sistemas integrales, vinculando el bien común con herramientas de formación humanista y participación comunitaria.

Retos y propuestas para América Latina

Entre los desafíos señalados estuvieron la falta de datos desagregados por género, la escasez de presupuesto y la fragmentación institucional. La ponente propuso un conjunto de acciones orientadas a la política pública: generar indicadores que midan la carga de cuidado, integrar servicios de atención en las agendas locales y diseñar mecanismos de financiación que valoren el trabajo doméstico y comunitario. Estas ideas apuntan a transformar el reconocimiento simbólico en normas y programas que realmente redistribuyan responsabilidades y beneficios.

Cartografía del agua con herramientas predictivas

En otro foro académico, el investigador Dicheng Yang, candidato doctoral del Politécnico de Milán y miembro del MS Lab y del grupo Heritopolis, presentó una metodología para caracterizar el agua en contextos urbanos, propuesta que fue compartida con la Universidad Privada Domingo Savio y la Dirección de Asuntos Metropolitanos de la Gobernación cruceña. La metodología integrada consta de cinco fases operativas: diagnóstico territorial de cuencas y microcuencas, análisis de procesos que alteran el equilibrio hídrico, evaluación institucional y normativa, construcción de indicadores de riesgo y sostenibilidad y modelación predictiva con inteligencia artificial. El enfoque combina cartografía tradicional con algoritmos para anticipar escenarios.

Casos urbanos y aplicación pública

Yang subrayó que ciudades como El Alto y Santa Cruz ilustran dimensiones distintas del desafío hídrico: la primera con vulnerabilidades estructurales de abastecimiento y la segunda con una expansión urbana que no incorporó la planificación hídrica. En este sentido, la cartografía del agua aparece como una herramienta técnica y política que permite simular escenarios, priorizar inversiones y diseñar normativas basadas en evidencia. La articulación entre la universidad y la Gobernación abre posibilidades de que estos insumos nutran políticas metropolitanas de sostenibilidad.

Convergencias: bienestar, datos y decisión pública

Aunque distintos en su objeto, ambos temas confluyen en una idea central: la transformación social requiere combinar el reconocimiento de derechos con herramientas técnicas que informen la acción pública. La política de cuidados reclama marcos legales y presupuestarios para proteger a las personas; la cartografía del agua aporta datos y modelos que permiten planificar a escala metropolitana. Integrar ambos enfoques —valoración del trabajo humano y gestión basada en evidencia— es un camino para priorizar el bienestar colectivo en las agendas locales y regionales.