Cómo la inteligencia artificial puede transformar 30% de los empleos formales en México

Un análisis de la división de estudios económicos de Banamex advierte que aproximadamente 30% de los empleos formales en México están en alto riesgo de ser automatizados si las empresas adoptan soluciones de inteligencia artificial. El documento, titulado AI and the Mexican Labor Market: An Analysis of Sectoral Impact, distingue entre puestos susceptibles de reemplazo y aquellos que probablemente sean complementados por la tecnología, poniendo sobre la mesa la necesidad de políticas públicas y estrategias privadas para una transición ordenada.

Sectores que enfrentan mayor exposición

Banamex identifica que la mayor vulnerabilidad recae en áreas como servicios administrativos, comercio minorista, manufactura de procesos rutinarios y transporte. En esos ámbitos, muchas tareas son repetitivas y estructuradas, lo que facilita que algoritmos y robots las ejecuten con eficiencia. En contraste, trabajos que exigen interacción humana compleja, creatividad, negociación o labores físicas no rutinarias tienen una menor probabilidad de ser sustituidos y, en su lugar, es más probable que se conviertan en roles de apoyo para sistemas de IA.

Impacto laboral y mercados alternativos

La realidad mexicana se complica por la alta incidencia del empleo informal, que abarca cerca del 55% de la fuerza laboral. El informe señala que, si bien este sector puede absorber temporalmente a trabajadores desplazados del empleo formal, hacerlo implica costos sociales y económicos: menor productividad, falta de acceso a protecciones sociales y una base impositiva más estrecha. En otras palabras, el traslado masivo hacia la informalidad reduciría la calidad del empleo y limitaría la recaudación fiscal necesaria para financiar programas de reconversión.

Proyecciones globales y nuevas oportunidades

Fuentes internacionales como el World Economic Forum y estudios de ManpowerGroup proyectan la creación de más de 78 millones de empleos a nivel mundial hacia 2030, concentrados en áreas de alto valor agregado: ciberseguridad, análisis de Big Data, energías renovables y servicios vinculados a la salud mental, bienestar y experiencia de usuario. Estas proyecciones subrayan que la adopción de IA no solo destruye tareas, sino que también impulsa demanda por nuevas capacidades.

Propuestas para mitigar el riesgo

Rodolfo Ostoloza, economista de Banamex y responsable del estudio, enfatiza que México enfrenta déficits institucionales que requieren reformas profundas. Entre las recomendaciones figura la inversión en educación y capacitación orientada a complementar la IA, así como el fortalecimiento de redes de protección social. Ostoloza propone ver la transformación como una ventana para aumentar productividad y no solo como una amenaza de desempleo masivo.

Capacitación y adaptación del talento

Alberto Alesi, director de ManpowerGroup para México, el Caribe y Centroamérica, ha señalado que la transición hacia la automatización constituye un cambio estructural: la tecnología actúa como catalizador de nuevas vacantes, pero su aprovechamiento depende de la capacidad del talento para adaptarse. Esto implica programas de recapacitación, enfoque en habilidades digitales y aprendizaje continuo que permitan a la fuerza laboral moverse hacia ocupaciones de mayor complejidad.

Inversión empresarial y ritmo de adopción

En México, alrededor del 69% de las empresas reportan haber aumentado su inversión en automatización, con efectos visibles en áreas como Tecnologías de la Información, ventas y marketing. Este impulso privado anticipa una aceleración en la incorporación de IA en procesos productivos y operativos, lo que hace urgente coordinar políticas públicas, formación técnica y esquemas de protección para evitar desequilibrios sociales.

Ventana de oportunidad

Banamex concluye que aún existe una ventana para prepararse antes de una adopción masiva de IA. La diferencia entre un escenario inclusivo y uno que acentúe la desigualdad dependerá de decisiones de política: invertir en infraestructura digital, educación técnica, mecanismos de protección social y esquemas fiscales que incentiven la reinversión en capital humano. Si se actúa con antelación, la automatización puede convertirse en una palanca para desarrollo, no en un motor de exclusión.

El debate sobre la automatización en México está en curso y reúne a actores públicos y privados. La clave será equilibrar la modernización productiva con políticas que protejan la cohesión social, evitando que la sustitución tecnológica se traduzca en pérdida de dignidad laboral y oportunidades.