Cómo interpretar el tensor momento sísmico y el mecanismo focal del último sismo

¿Qué pasó y por qué importa? El 19/02/, a las 12:16:02 UTC, un sismo catalogado como es2026dmmli sacudió la zona de NW Alenquer.POR. La magnitud fue Mw 3.7, el centroide se ubicó a 15 km de profundidad y las coordenadas son 39.1001 N, -9.0596 O. ¿Cómo se traduce eso en términos geológicos y de riesgo? Aquí se explica con datos y sin florituras.

Qué es y qué ofrece el tensor momento sísmico

El TMS es la representación más completa de la fuente de un terremoto. Combina el tamaño del evento con la geometría de la falla. Así describe tanto la energía liberada como la orientación y el movimiento en el plano de falla. El mecanismo focal surge de la descomposición del TMS y nos dice cómo se rompió la roca.

Datos clave del evento es2026dmmli

Registro: 19/02/, 12:16:02 UTC. Coordenadas: 39.1001, -9.0596. Profundidad: 15 km. Magnitud: Mw 3.7. Localización en catálogo: NW Alenquer.POR. Estos parámetros sitúan el sismo en el contexto tectónico local y permiten compararlo con eventos previos.

Componentes numéricos del TMS

La solución desviatoria (sin componente isótropa) reporta en unidades de 10^20 dyn cm: M0 = 37.90E20; mzz = 30.2; mxx = -29.71; myy = -0.49; mxz = 0.1; myz = 15.6; mxy = 17.3. Esa matriz es la base para extraer planos nodales y las proporciones de los distintos modos de ruptura.

¿Qué nos dicen los números?

La descomposición muestra un doble par del 95% y un dipolo del 5%. En lenguaje simple: la ruptura se aproxima mucho a una falla con desplazamiento dominante. He visto demasiadas startups fracasar por confiar en indicadores superficiales; lo mismo vale aquí: una alta proporción de doble par indica una fuente tectónica clara, no una señal espuria.

Planos nodales y orientación de la falla

Se presentan dos planos nodales equivalentes, A y B. Son matemáticamente indistinguibles desde registros puntuales, pero útiles para comparar con estructuras geológicas conocidas.

Plano A — acimut 88º, buzamiento 44º, cabeceo 126º. Plano B — acimut 222º, buzamiento 55º, cabeceo 59º. Un acimut cercano a 88º/222º señala una orientación este-oeste. Los buzamientos moderados y los valores de cabeceo indican el sentido del desplazamiento relativo entre bloques.

Implicaciones prácticas

Con estos ángulos y la alta fracción de doble par, la solución es consistente con una falla tectónica clara en la región. Chiunque haya lanzado un producto sabe que los indicadores robustos son los que justifican decisiones; aquí pasa lo mismo: la combinación de parámetros apoya una interpretación fiable de la geometría de falla.

Calidad del ajuste y recursos visuales

La reducción de la varianza es del 82% (escala 0–100). Ese porcentaje señala un buen ajuste entre observaciones y modelo TMS. El catálogo incluye imágenes del mecanismo focal y visualizaciones que permiten corroborar gráficamente la solución.

Qué seguir y por qué importa

Desde el punto de vista del monitoreo, conviene comparar este evento con rupturas previas en Alenquer y con sismos someros en la costa portuguesa. Los datos de crecimiento (frecuencia y magnitud de réplicas) cuentan otra historia sobre la evolución del enjambre sísmico. En Silicon Valley dirían que los números hablan más que las palabras: aquí, el 95% de doble par y la reducción de varianza del 82% son los KPIs clave.

El TMS es la representación más completa de la fuente de un terremoto. Combina el tamaño del evento con la geometría de la falla. Así describe tanto la energía liberada como la orientación y el movimiento en el plano de falla. El mecanismo focal surge de la descomposición del TMS y nos dice cómo se rompió la roca.0